Tormenta impresionante la caída la noche de este martes sobre Vigo y su área. Cerca de 500 rayos cayeron sobre Galicia, gran parte en la costa de las Rías Baixas. Y el granizo golpeó con fuerza hasta teñir de blanco las carreteras. El ruido fue por veces ensordecedor y para muchos fue imposible conciliar el sueño. Fue una noche en vela.
Ya ha ocurrido en los últimos días varias veces y ha vuelto a pasar. Tal y como bien habían leído los hombres y mujeres del tiempo entre las isobaras. En los pronósticos meteorológicos anticipaban mucha inestabilidad atmosférica que arrastra aire frío de latitudes más altas.
Se esperaban chubascos generalizados acompañados localmente de chaparrones intensos e incluso granizo. Y de todo eso hubo la noche de este martes. Y a lo grande. Fueron sólo unos pocos minutos en varias ocasiones, pero cualquiera diría que se desató entonces el diluvio universal.
De los 469 rayos registrados por Meteogalicia, únicamente tocaron tierra 167. Pero los truenos que cayeron en las proximidades lo hicieron con furia y gran estruendo.

















En algunos puntos, como en la zona de Vigo del Meixoeiro o en Mos, en Puxeiros, cayeron bolas de granizo como canicas. Por momentos, circular por las carreteras del área se convirtió en una empresa demasiado arriesgada, aunque afortunadamente sin consecuencias para ningún conductor.
Las previsiones meteorológicas para este martes no varían respecto a lo ocurrido todo el mes de enero. Lluvias, cielos cubiertos, frío... un invierno auténtico el que atraviesa Vigo y el resto de Galicia.
El Campus de Vigo registró en el mes de enero un total de 451 litros de agua por metro cuadrado. Según los datos recogidos por Meteogalicia, se puede concluir de que se trata de la mayor lluvia caída en Vigo en más de 40 años.




















