En el corazón comercial de Vigo, un capítulo de la historia local se renueva. Sintimones, la tienda especializada en ropa interior masculina, abandona su ubicación en Ronda de Don Bosco para instalarse en el número 40 de la calle del Progreso, el mismo espacio que durante décadas albergó a Confecciones Alfonso. Esta mudanza, prevista para el próximo mes de febrero, no solo revitaliza un local icónico cerrado desde 2019, sino que mantiene viva la esencia del comercio de proximidad en una era dominada por las compras en línea.
La herencia de Confecciones Alfonso
Confecciones Alfonso abrió sus puertas en 1963, convirtiéndose en un pilar del comercio local. Situada en la esquina de la calle del Progreso con Eduardo Iglesias, la tienda destacaba por su amplio escaparate que atraía a transeúntes en una zona céntrica, próxima al Mercado del Progreso y a la animada milla comercial de Príncipe. Especializada en prendas de caballero de corte clásico y alta calidad, sobrevivió al auge de los centros comerciales y se erigió como un símbolo de elegancia duradera.
Tras más de 55 años de actividad, los propietarios se jubilaron poco antes de la pandemia, cerrando definitivamente en 2019. El local permaneció inactivo durante varios años, con su persiana bajada, evocando nostalgia entre los vigueses que lo recuerdan como parte de su memoria colectiva. Sin embargo, a principios de 2026, las obras de rehabilitación integral en el interior y la fachada han devuelto el pulso a este espacio histórico.


El traslado de Sintimones
Sintimones, con su enfoque en moda íntima y complementos para hombre, ve en este cambio de emplazamiento una oportunidad para expandir su presencia. El traslado completo se llevará a cabo durante febrero, con el objetivo de estar plenamente operativo en marzo. Más allá de una simple reubicación, esta operación implica el movimiento de un almacén central que abastece al resto de sus tiendas, lo que añade complejidad logística pero también potencial de crecimiento.
La elección del local no es casual: respeta la tradición comercial del sitio mientras adapta el espacio a las necesidades modernas. Las reformas incluyen actualizaciones que preservan elementos originales, asegurando que el espíritu de Confecciones Alfonso perdure en el nuevo inquilino.
Una filosofía compartida calidad y proximidad
Javier Barciela, gerente de Sintimones, explica que esta mudanza representa un relevo generacional en el comercio viguesa. «No nos limitamos a trasladarnos, asumimos un testigo: el del comercio de proximidad. Aunque vendemos en la red, somos ante todo un establecimiento local y especializado», afirma. Barciela destaca las similitudes con el legado de Confecciones Alfonso: «Era un comercio antiguo y tradicional que priorizaba productos de calidad, únicos y exclusivos. Nosotros compartimos esa filosofía: seleccionamos con mimo 40 marcas de calzoncillos y ofrecemos una variedad amplia en ropa interior masculina».


En un mercado saturado por opciones masivas, Sintimones apuesta por la atención personalizada. «Somos la única tienda en nuestro nicho y creemos en la venta a la antigua usanza: exclusiva y cercana, pero proyectada hacia los nuevos tiempos», añade Barciela. Además, resalta conexiones directas con el pasado: «En las estanterías de Confecciones Alfonso había cajas de marcas superantiguas que nosotros seguimos trabajando. Queremos mantener esa onda de calidad perdurable».
Esta transición simboliza la resiliencia del comercio tradicional en Vigo, donde tiendas como Confecciones Alfonso han dado paso a propuestas innovadoras sin perder su raíz. Para Sintimones, el nuevo local en la calle del Progreso significa mayor visibilidad en una zona de alto tránsito, potenciando tanto las ventas físicas como el rol de almacén central. Los vigueses podrán pronto redescubrir este espacio emblemático, ahora adaptado a las demandas contemporáneas de moda masculina.
Sintimones no solo ocupa un local;, revive una tradición, asegurando que el número 40 de Progreso siga siendo un punto de referencia en la ciudad.




















