La generosidad de los vigueses tiene una cita ineludible este fin de semana antes de que se recoja el último estandarte. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Vigo ha iniciado la cuenta atrás para el cierre de su tradicional Rastrillo Solidario, una iniciativa que desde el pasado mes de noviembre se ha convertido en un punto de encuentro neurálgico para el compromiso social en la ciudad. El local, situado en el número 1 de la céntrica calle Hernán Cortés, echará el cierre definitivo este sábado 17 de enero, poniendo fin a una edición marcada por la alta participación.
Este espacio, cuya existencia es posible gracias al trabajo desinteresado de decenas de voluntarios, se ha erigido un año más como un motor de captación de recursos fundamentales para la entidad. Durante estos últimos días, la asociación hace un llamamiento a los rezagados para que se acerquen y colaboren con una causa que revierte directamente en el bienestar de la comunidad local.
Un catálogo de oportunidades con trasfondo social
Quienes decidan visitar el rastrillo antes de su clausura el sábado encontrarán una selección heterogénea de artículos que abarcan desde piezas de decoración y libros hasta moda, juguetes y objetos de regalo. La particularidad de este inventario reside en su origen: se trata de productos donados tanto por ciudadanos particulares como por comercios locales que, en un ejercicio de responsabilidad social, han cedido parte de su stock para apoyar la labor de la AECC.
El impacto de estas adquisiciones trasciende la mera transacción comercial para convertirse en un gesto de calado social. La totalidad de los fondos recaudados se canaliza de forma directa hacia los dos pilares estratégicos que sustentan la actividad de la asociación.
Por un lado, la financiación permite dar continuidad a los programas de apoyo, que ofrecen una red de seguridad esencial a través de asistencia psicológica, servicios sociales y acompañamiento personalizado para los pacientes oncológicos y sus familias en la ciudad de Vigo. Por otro, los recursos se destinan al impulso de la investigación científica, subvencionando proyectos de vanguardia que tienen como objetivo último el desarrollo de nuevos diagnósticos y tratamientos más efectivos para combatir la enfermedad a medio y largo plazo.
El éxito del voluntariado y la gratitud institucional
Desde la Asociación Española Contra el Cáncer han querido expresar su agradecimiento por la acogida recibida en esta campaña de 2025-2026. La consolidación de este mercado solidario no se explica sin la red de negocios y entidades que han colaborado de manera desinteresada. «Es la prueba de que Vigo es una ciudad que no da la espalda a quienes atraviesan el proceso del cáncer», señalan desde la organización.
El Rastrillo mantendrá su horario habitual hasta el sábado, ofreciendo una última oportunidad para adquirir productos únicos a precios simbólicos mientras se contribuye a una de las causas más necesarias de la agenda sociosanitaria gallega. En un contexto donde la inflación ha tensionado los bolsillos, este tipo de iniciativas permiten a la ciudadanía colaborar de una forma accesible y tangible.




















