El puerto de Vigo ha experimentado un crecimiento global importante en estos últimos años, sin embargo, el puerto de Leixões, en Oporto, sigue siendo un destacado competidor y ahora, por si fuera poco, está realizando inversiones para incrementar los tráficos y las mercancías, aumentando los calados, las lineas de atraque y las instalaciones. Vigo, por su parte, tiene grandes limitaciones para crecer porque no puede rellenar la ría más allá de lo razonable y lo permitido; ya hay bastantes rellenos y se pueden constatar fácilmente. Estas razones motivan que el puerto de Vigo esté centrándose, principalmente, en pesca congelada y en transporte de vehículos. De cualquier modo, las instalaciones de Guixar continúan su incesante actividad que a los ojos de los profanos resulta un auténtico espectáculo. En esos muelles hay cientos y cientos de contenedores apilados de tal modo que parecen edificios alineados en estrechas calles y con alturas que no desmerecen, teniendo en cuenta que su altura individual va desde un poco más de los dos metros y medio hasta casi tres metros. Y junto a ellos, moviéndose con la destreza de un jugador de ajedrez, unas enormes carretillas y apiladoras que los van colocando perfectamente alineados, cada uno en el sitio que le corresponde, como si se tratara de una gigantesca ciudad metálica; un trabajo para especialistas. Pero lo más importante es que se trata de una actividad portuaria muy vinculada con la economía de la ciudad, porque Vigo nació y crece vinculada con el mar.





















