En tan solo un mes, Vigo ha pasado de ser la ciudad de la Navidad a ser la ciudad de la lluvia. Esto ha ocurrido acabándose el mes de enero de 2026 y comenzando el mes de abril, en un intervalo de tiempo incluso inferior a un mes.
La realidad constatable es que los pluviómetros de Vigo llegaron a batir un auténtico récord, 451 litros por metro cuadrado, superando al resto de las poblaciones españolas incluida Grazalema, en la provincia de Cádiz, que es el lugar de España donde tradicionalmente llueve más.
Sin embargo, quienes viven en Vigo saben que lo acontecido este año no puede considerase una norma —-por lo menos, de momento—-, pues en realidad no llueve tanto como se dice. Este año, y después de semejante diluvio, seguramente no habrá peligro de restricciones de agua. Ahora, además de presumir de la Navidad, de millones de leds y de todas esas cosas, Vigo también podrá presumir de lluvia. Es de esperar que no llegue a granizar en la misma medida.




















