La borrasca Leonardo ha obligado al Concello de Vigo a activar todos sus protocolos de emergencia. Tras la reunión de urgencia del Centro de Coordinación Municipal (Cecopal) para evaluar la virulencia del temporal de viento y lluvia, el Concello ha decidido blindar los espacios públicos más vulnerables. La ciudad, acostumbrada a los rigores del Atlántico, se enfrenta esta vez a un fenómeno de especial intensidad que ha llevado a las autoridades a tomar medidas drásticas para minimizar riesgos personales.
Desde primera hora de este jueves, el Gobierno local ha desplegado un operativo de vigilancia y señalización, priorizando la franja costera y las grandes extensiones arboladas, los puntos más críticos ante las rachas de viento que azotan la ría.
El litoral bajo vigilancia
Una de las decisiones más inmediatas del Cecopal ha sido la intervención en la fachada marítima. Se ha procedido a la señalización de los paseos de Samil y O Vao, las dos arterias peatonales más concurridas de la costa viguesa. Las autoridades han emitido una recomendación tajante: evitar cualquier tipo de actividad en estas zonas. El riesgo de golpes de mar y la fuerza del viento en espacios abiertos convierten el litoral en un entorno altamente peligroso durante el pico del temporal.






Cierre de los pulmones verdes y cementerios
El riesgo de caída de ramas y árboles ha forzado el precinto de los principales parques de la ciudad. Espacios como Castrelos, O Castro y A Riouxa permanecen cerrados al público, al igual que el parque de Samil y el paseo del Lagares. Este último, debido a su proximidad al cauce del río y a la densa vegetación que lo rodea, se considera una zona de alta sensibilidad ante posibles desbordamientos y desprendimientos.
Asimismo, la medida de seguridad se ha extendido a los cementerios municipales. El acceso a los camposantos ha quedado suspendido para evitar incidentes en recintos donde la combinación de arbolado antiguo y estructuras pétreas podría comprometer la integridad de los visitantes.
Un llamamiento a la prudencia ciudadana
Más allá de las prohibiciones físicas, el Gobierno local de Vigo ha hecho un llamamiento a la «máxima prudencia». La efectividad de estas medidas preventivas depende, en última instancia, del civismo y la responsabilidad de la población. Se solicita encarecidamente que se respeten todas las advertencias e indicaciones de las autoridades y los cuerpos de seguridad desplazados.
a reapertura de los espacios públicos quedará supeditada a una nueva evaluación del Cecopal una vez que las condiciones meteorológicas permitan garantizar un tránsito seguro por las calles y parques de la ciudad.




















