La prensa británica lleva años compitiendo por descubrir los encantos de las Islas Cíes, que han sido objeto de artículos por parte de las más influyentes cabeceras. De sus playas de arena dorada y sus aguas cristalinas han hablando consecutivamente en las últimas dos décadas medios como The Guardian , The Times o The Telegraph, así como multitud de portales de viajes.
Por eso sorprende que, a estas alturas, hayan sido bautizadas por el diario británico Express como «las islas españolas de las que casi nadie ha oído hablar». La periodista que firma el artículo, Natalie King, sí afirma que las Cíes «tienen la mejor playa del mundo», título que concedió The Guardian a la playa de Rodas ya en el año 2007.
Claro que es posible que todavía haya por allí quienes todavía no sepan de la existencia de las Cíes, a la que King describe como «un archipiélago que apenas recibe visitantes, pese a encontrarse muy cerca de la costa peninsular, y del que la mayoría de la gente en el Reino Unido no ha oído hablar nunca», al contrario de lo que sucede con lugares con islas como Tenerife, Lanzarote, Mallorca o Ibiza.
Lo que viene después, con cuatro bonitas fotos de las islas, es sabido por cualquier vigués, pero no por aquellos británicos que se hayan perdido los elogios que otras medios de comunicación brindaron al archipiélago. «Las islas Cíes se encuentran a 45 minutos en ferry desde la ciudad de Vigo, en el noroeste de España. El archipiélago está formado por tres islas principales: Monteagudo (Isla Norte), Do Faro (Isla del Medio) y San Martiño (Isla Sur). Monteagudo y Do Faro están unidas por una playa de 1.200 metros de longitud, con una laguna a un lado y el océano al otro», empeiuza des cribirnedo el artículo.
«No llegues esperando registrarte en un hotel todo incluido. Las islas están casi completamente deshabitadas y la única infraestructura existente es un pequeño supermercado y algunos restaurantes. La mayoría de los visitantes pasa solo unas horas, recorriendo los senderos que conectan las dos islas mayores y disfrutando de playas tranquilas y vírgenes», añade.
Artículos de este tipo, qué duda cabe, ayudan a aumentan la popularidad de las Cíes, si bien difícilmente el número de visitantes, toda vez que el cupo es limitado y que cada año es más difícil encontrar hueco para visitarlas, incluso para los vigueses. Del cupo también habla el artículo. Habrá que ver si este verano que lentamente se avecina vemos a más o a menos británicos en la joya de la corona del turismo viugués.





















