La apuesta de la Xunta de Galicia por la ejecución de vivienda en Navia se ha acelerado estos últimos años con las obras de los primeros edificios totalmente en marcha tras el remate de la urbanización del polígono 1 de la ampliación del barrio vigués.
Es el «ejemplo» a seguir en toda Galicia, es el mantra que repiten los responsables de la Administración autonómica cada vez que visitan la zona. De hecho, se replicará el modelo en los ámbitos del Ofimático o Ramón Nieto de Vigo pero, por lo de ahora, las únicas actuaciones reales para ampliar el parque de vivienda pública en la primera ciudad gallega y que son completamente visibles, solamente se observan en Navia.
Los proyectos y obras van como un tiro. De hecho, la propia conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, anunció hace unas semanas que se habían completado las actuaciones enmarcadas dentro del primer polígono.
Y así es habida cuenta de que, a día de hoy, hay 10 parcelas con sus respectivas obras y bloques residenciales en marcha para contar con más de 300 viviendas públicas. Pero lo que también es cierto es que existe una «doble velocidad» con estas actuaciones.
Mientras ya se vislumbra la primera torre de cuatro alturas del bloque residencial de 38 viviendas que se localiza en los terrenos en los que confluye la rotonda del centro de salud con la rúa Poza Cabalo, existen otras obras que están sufriendo contratiempos con la programación de los trabajos y, por ende, con los plazos de finalización. Es más, en una de ellas se acaba de tramitar un primer modificado del contrato mientras que otra actuación casi no tiene operarios en su día a día.






Menos plazas de garaje
En el primer caso se trata del edificio con 46 pisos de protección que se levanta en la parcela conocida como MIVB25 -ubicada en la zona más metida del ‘viejo’ Navia, entre la rúa San Paio y cercana a la carballeira da Barroca.
El inmueble está proyectado por la UTE conformada por los arquitectos Naos y Francisco Otero Méndez y, con un presupuesto total de 10,2 millones de euros, la obra la ejecuta la constructora Copcisa, teniendo un plazo de ejecución de 18 meses. La distribución de la nueva edificación pasa por 22 pisos de 3 dormitorios, 16 de dos habitaciones y otros 8 de 4 dormitorios. También cuenta con garajes y trasteros.
La formalización del contrato con la empresa adjudicataria por un importe final de 9,17 millones de euros (IVA incluido) se hizo efectiva en octubre del año 2024, pero las obras no pudieron iniciarse hasta enero de 2025 tras retrasarse la licencia municipal del Concello de Vigo.
Con todo, y nada más entrar en el terreno, la dirección facultativa de la obra, que recayó en el estudio de arquitectura NAOS, solicitó la redacción de un primer proyecto modificado para recoger las «causas sobrevenidas e imprevisibles» en el momento de la licitación así como «modificaciones no sustanciales» respecto de la propuesta inicial y que pasan por la reducción de las plazas de garaje eliminado una planta del sótano del futuro inmueble. Inicialmente se preveían 99 plazas distribuidas en tres sótanos pero, ahora, se reducen a 46 en dos niveles bajo tierra.




Y es que como justifican, en la redacción del proyecto inicial «no se contó con el estudio geotécnico de la parcela porque no era posible acceder a ella», señalan. Una vez que pudieron hacerlo y derivado de la variación del nivel freático del terreno, consideran «necesario» llevar a cabo cambios a nivel de cimentación y de contención del terreno además de ejecutar pozos de drenaje para poder evacuar el agua durante el proceso de excavación.
Además, otro de los cambios que plantea este proyecto modificado es la necesidad de «realizar cambios en los patinillos de las instalaciones para ajustar diversos conductos», lo cual, señala la resolución administrativa, implicaría ciertos cambios en la distribución de las viviendas así como modificar alguna solución constructiva como, por ejemplo, el cierre de la fachada con el objetivo de «facilitar la ejecución de la obra y lograr una mayor disponibilidad de materiales, sin bajar la calidad», apuntan.
De este modo, el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) ha dado el visto bueno a estos cambios que, además, implican una ampliación en el plazo de ejecución de la obra en cuatro meses más así como un incremento económico de un 5,77% con respecto al presupuesto del proyecto aprobado o, lo que es lo mismo, unos 561.000 euros más, con IVA.
En definitiva, la actuación pasa de un plazo de ejecución de 18 a 22 meses y un coste de 10,27 millones de euros además de reducir el aparcamiento con un sótano y 53 plazas menos de las que estaban previstas para la futura edificación. Con todo, el fin de obra estaba previsto para el segundo semestre de este año 2026, algo que ahora mismo se ve casi imposible de cumplir.




El primer edificio en obras, a ralentí
Mientras, el primer edificio con 40 viviendas que se lanzó en plena ejecución de obra -en diciembre del año 2024 y con un plazo de 18 meses- también se encuentra a ralentí. De hecho, pocos operarios se ven por la parcela y la cuestión es que la conselleira señaló en su momento que estos serían los primeros pisos que estarían disponibles «a mediados de 2026».
Sin embargo, habida cuenta de cómo se encuentra su marcha, no parece que vaya a ser así. Por lo de ahora no se ha hecho público ningún modificado en el contrato pero lo cierto es que el plazo parece difícil de cumplir. Se trata de la obra adjudicada a la empresa Oreco Balgón SA por un importe de 9,17 millones de euros, y que firman los prestigiosos arquitectos Patricia Sabin Díaz, Enrique Manuel Blanco Lorenzo, Jesús Irisarri Castro y María Guadalupe Piñeira Manso.
El inmueble contará con garajes, trasteros y locales comerciales, levantándose sobre cuatro alturas en la parcela que se encuentra enfrente del campo de fútbol de Navia. En este terreno -de 1.043 metros cuadrados- se implantará el edificio con bajo, cuatro plantas, ático y tres sótanos para los garajes y trasteros.
Habrá 20 viviendas de dos dormitorios, 19 de tres dormitorios y 1 de cuatro dormitorios, 66 plazas de garaje, dos de ellas accesibles y 40 trasteros (en las dos primeras plantas de los sótanos). Las viviendas oscilarán entre los 61,39 metros cuadrados y los 65,43 m2 de superficie útil las de dos dormitorios y entre 87,65 metros cuadrados y 79,75 m2 de superficie útil las de tres dormitorios.
Ya hay una primera torre
Con todo, la visión completamente opuesta se vive en la zona más cercana al centro de salud de Navia, donde ya se vislumbra la primera torre de estos nuevos edificios del polígono.
Se trata así de la actuación que ejecuta la constructora Citanias Obras Servicios SLU por un importe total de 8,6 millones de euros en la parcela denominada MIVA10 o, lo que es lo mismo, en los terrenos en los que confluye la rotonda del centro de salud con la rúa Poza Cabalo.

El plazo de ejecución de la obra es de 18 meses y la distribución del edificio -siguiendo el proyecto del estudio Muñiz Más Alfaya SLP- pasa por un bloque de bajo más cuatro alturas donde habrá 38 pisos que estarán distribuidos en 20 viviendas de 3 dormitorios y 18 de dos habitaciones. Todas ellas tendrán garaje y trastero y como se puede observar con tan solo darse un paseo por la zona, su esqueleto y estructura ya es completamente visible.
La formalización del contrato se hizo efectiva en febrero del año 2025, con lo que este nuevo inmueble -habida cuenta del avance de las obras y si no surgen imprevistos- estará en plazo para tenerlo a disposición de la ciudadanía a finales de este año 2026.




















