La demolición de la antigua estación de autobuses, en la Avenida de Madrid, entra como posibilidad en los planes de la Xunta de Galicia, según reveló la semana pasada a su paso por Vigo el conselleiro de Hacienda, Miguel Corgos, una idea que al BNG rechaza de plano para proponer en su lugar destinarla a usos vecinales, culturales y de aparcamiento.
“Muy preocupantes” es como han definido los nacionalistas las declaraciones de Corgos. “El conselleiro abrió la puerta a que la falta de acuerdo entre los Gobiernos gallego y municipal dilapide esta oportunidad”, ha dicho el portavoz del Bloque en Vigo, Xabier Pérez Igrexas, según el cual lo que el vecindario reclama para esas disputadas instalaciones es que se aprovechen para usos de carácter sociocomunitario.
Pérez Igrexas ha exigido que Xunta y Concello cooperen tras años de enfrentamiento para elaborar un proyecto de usos que cuente con la participación del vecindario y del tejido asociativo. Un plan de usos que atienda la “estructural e histórica falta” de dotaciones y servicios de carácter público del entorno al tiempo que avance en la mejora de la integración urbana de la antigua estación y la ampliación de las zonas verdes.
Desde el Bloque proponen aprovechar estas instalaciones para espacios culturales, de uso vecinal y también para dotar de servicios como, por ejemplo, la demanda de una mejor atención de las personas mayores. Además, piden destinar el espacio inferior que ocupaban las dársenas para instalar un aparcamiento público disuasorio.
El portavoz nacionalista contrapuso estas alternativas con la “permanente improvisación y cambios de criterio” de los Gobiernos gallego y municipal sobre el futuro de la antigua estación.
“Por un lado, Abel Caballero, que valoró la posibilidad de mantenerla en funcionamiento para acabar proponiendo su desaparición para convertirla en un yermo rodeado de viales y, por otro, la Xunta del PP, que primero habló de destinarla a centro de día y escuela infantil para después proponer utilizarla para el Centro de Asociacionismo”, recordó.
Frente a esto, el BNG ve imprescindible abrir un “debate constructivo y abierto” para planificar en las instalaciones, cerradas desde hace tres años, un “espacio útil para la ciudad” en lugar de continuar con el lío partidista entre PSOE y PP.



















