Las Zonas de Bajas Emisiones tendrán que ser implantadas en Vigo en este 2026 si el Gobierno local no quiere verse expuesto a sanciones económicas, como ya pasó este 2025 en el que perdió casi dos millones de euros del Ministerio de Transportes para la subvención de la Pass Vigo. Pero pese a que esa implantación es, pues, inminente, el Gobierno local no ha previsto cómo minimizar el impacto negativo que supondrán para la movilidad de los ciudadanos.
Así lo ha denunciado este lunes el Partido Popular, al que le resulta “sorprendente” que la implantación de las ZBE “no haya merecido ni el más mínimo análisis por parte del gobierno municipal, hasta el punto de que en las casi 8.000 páginas de que consta el expediente de la nueva concesión del transporte urbano, no existe ninguna reflexión al respecto y en consecuencia ninguna medida a adoptar en el corto plazo”.
Los populares, tal y como ha dicho este lunes su portavoz, Miguel Martín, hubiesen esperado algún tipo de refuerzo del transporte urbano para minimizar el impacto negativo de las ZBE en la movilidad de los vigueses, especialmente en aquellas rutas que afectan directamente a alguna de las cuatro zonas previstas: Centro, Praza de Portugal, O Calvario y Bouzas. Pero no existe.
Al contrario: el portavoz popular ha recordado que el pliego de condiciones para la nueva concesión del autobús urbano de Vigo recoge que la empresa que
resulte adjudicataria prestará el servicio en las mismas condiciones en las que ahora lo hace Vitrasa, y eso a pesar de que para entonces ya deberían estar implantadas las Zonas de Bajas Emisiones.
En este sentido, los populares han lamentado que “una vez más” el gobierno de Abel Caballero se haya “olvidado del transporte público, como viene demostrando en los últimos años en los que, lejos de revertir los recortes de líneas y frecuencias, sigue apostando por un servicio limitado tal y como queda reflejado en el nuevo contrato para los próximos nueve años en los que no se prevé incremento de flota”.



















