El enfado del alcalde de Vigo, Abel Caballero, con la visita que la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, realizó el martes a las obras de urbanización del PS-6 de la ETEA no disminuye. Más bien al contrario. Y si el mismo martes ya amenazó con no firmar el convenio a tres bandas entre Xunta, Zona Franca y Concello: «ya veremos lo que hacemos», dijo; este viernes ha vuelto a insistir en esa misma amenaza.
«Veremos a ver», ha dicho durante una entrevista en Onda Cero cuando fue preguntado respecto de si el Concello firmará el convenio a tres bandas para llevar adelante la urbanización del PS-1, que supone el vial interior y la Praza de Armas, un paso imprescindible que lleva ocho meses atascado sin mayores explicaciones.
¿Se firma el convenio?, se le preguntó a Caballero. «Bueno, la cuestión es por qué la Xunta lo mantuvo doce años cerrado. Lleva la parte de la Xunta doce años cerrado» respondió Caballero, según el cual es la Xunta la que «no arranca». Ello a pesar de que ahora mismo el Gobierno gallego, con una inversión de casi cinco millones de euros, está actuando ya en el llamado PS-6, zona de su titularidad donde se están ejecutando obras de urbanización para dar servicio a los futuros usos habrá en el espacio, como la residencia de la tercera edad de la Fundación Amancio Ortega, cuya ubicación el alcalde ha vuelto a criticar, o el futuro Campus del Mar.
Los méritos
Caballero ha inssitido de nuevo en que «lo más importante que hace falta ahí es un aparcamiento» y que eso es lo que hará Zona Franca, lo que le lleva a la siguiente conclusión: «Entonces, al final, ¿quién salva la ETEA? Zona Franca y el Ayuntamiento de Vigo, porque nosotros no tenemos que dar el permiso a Zona Franca para que haga el aparcamiento».
El alcalde ha vuelto a mostrar su resentimiento con la conselleira, a la que ha acusado de «deslealtad», porque «vino corriendo» e Vigo a anunciar que el Concello le habñia dicho a la Xunta que estaba dispuesto a fijar una fecha para la firma del Concello. «Vino corriendo y lo contó ella. Una deslealtad
absoluta», señaló Caballero, según el cual son los de la Xunta «los que incumplen todo, los que retrasan todo y los que no hacen nada. Vienen a fingir que son
salvadores. Pues veremos a ver. Veremos a ver las consecuencias de todas esas hartas de mentiras de la Xunta de Galicia«, ha dicho.
¿Y cuáles son esas consecuencias?, se le cuestionó de nuevo al alcalde: «Bueno, yo quiero garantías totales, porque no me fío nada. No me fío nada. Y, por tanto, quiero revisar muy bien el convenio para poner obligaciones de tiempos de conclusión de las obras. Porque de la Xunta ya no me fío nada«, ha dicho antes de enumerar los presuntos agravios de la administración autonómica a la ciudad que él regenta.




















