Galería Maraca, emblemático espacio cultural en Vigo, anuncia su cierre indefinido debido a problemas estructurales persistentes en el local. Este adiós supone una pérdida significativa para el ecosistema creativo de la ciudad, donde el arte y la innovación encontraban un refugio fuera de los circuitos tradicionales.
Problemas estructurales que precipitan el final
Desde hace años, el local situado en la rúa Doutor Cadaval ha sufrido goteras y filtraciones de agua que han dañado equipos informáticos, mobiliario y mercancía. Raúl Bermúdez, uno de los responsables, explica que los intentos por resolver estos desperfectos no han recibido respuesta de la comunidad de propietarios ni de la propiedad del edificio. «Estamos en trámites legales, pero sin una solución, no podemos financiar los arreglos», detalla Bermúdez. Esta situación ha obligado a trasladar actividades como talleres y charlas a otros espacios en múltiples ocasiones, haciendo insostenible la continuidad.
El comunicado oficial en redes sociales, emitido por las responsables del proyecto, subraya el dolor de esta decisión: «Nos aprieta mucho el cuore». A pesar de los esfuerzos, la acumulación de daños ha convertido el mantenimiento en una situación inviable, llevando a una pausa obligada en las operaciones.


Un espacio que trascendía la mera galería
Inaugurada hace cuatro años, Galería Maraca no se limitaba a ser una tienda de arte; funcionaba como un hub dinámico para la creatividad. Ilustradores, artistas gráficos y músicos encontraban aquí una plataforma para exponer obras que escapaban de los museos municipales o autonómicos. Entre sus hitos destaca la exposición inédita en Galicia dedicada a Daniel Johnston, el mítico artista y músico estadounidense, que atrajo a un público ávido de propuestas que se escapan a los circuitos convencionales.
El lugar albergaba charlas, pequeños conciertos y presentaciones que fomentaban el intercambio cultural. Asociado al estudio de diseño gráfico Chachachá Studio, Maraca impulsaba eventos como proyecciones cinematográficas y coloquios informales, consolidándose como motor del sector en Vigo. «Ha sido un punto de encuentro que nos ha dado mucho y, creemos, también a vosotros», expresan en su mensaje de despedida.
Liquidación y posible retorno
Hasta el sábado 24 de enero, la galería permanecerá abierta con una liquidación de stock al 50% de descuento, invitando al público a llevarse un «pedacito» del proyecto. «Si alguna vez pensaste en llevarte algo, este es el momento de ayudarnos a vaciarla», animan las responsables. Esta medida busca cerrar la etapa con dignidad y, posiblemente, allanar el camino para un regreso futuro si las circunstancias mejoran.
Agradeciendo a artistas, clientes y visitantes, el equipo enfatiza las amistades forjadas: «Nos llevamos una cantidad de amigas increíbles». Aunque el cierre es indefinido, la esperanza de reabrir persiste, dependiendo de la resolución de los litigios y la estabilidad financiera.


Impacto en el tejido cultural vigués
El cierre de Maraca deja un vacío en la escena alternativa de la ciudad, donde espacios como este son vitales para nutrir la diversidad creativa. Vigo, con su pasión por la ilustración, la música y el cine, pierde un refugio que incentivaba talentos emergentes y conexiones comunitarias. Aunque Chachachá Studio continuará su labor en otra ubicación, la interrupción de Maraca representa un golpe para artistas que dependían de sus instalaciones para visibilizar su trabajo.
Maraca demostraba que la apuesta por la innovación era viable, atrayendo a un público fiel y generando redes de apoyo. Su adiós no solo apaga un espacio vibrante, sino que invita a reflexionar sobre la sostenibilidad de la cultura alternativa en la cuidad, donde la creatividad necesita entornos seguros para florecer.



















