Este año 2026 ha comenzado con borrascas que han afectado sin tregua a la ciudad de Vigo, una borrasca detrás de otra. Comenzó el 23 y 24 de enero con Ingrid, continuó el 26 y 27 de enero con Joseph, y luego el 28 y 29 de enero con Kristin.
Además de las consecuencias de las lluvias copiosas, los fortísimos vientos provocaron numerosos incidentes entre los que hubo árboles derribados y desprendimientos de cornisas, tal como puede observarse en la fotografía. Sin duda, es un tipo de accidente que muchas veces resulta inevitable, pero un tipo de accidente que pueden conllevar funestas consecuencias.
De ahí la necesidad de tomar en serio las advertencias de las autoridades, aunque resulte tentador el acercarse a los muelles o a las playas para observar la fuerza del mar. Esos cascotes que se ven en la imagen se desprendieron desde la altura de un octavo piso y podrían haber ocasionado, en el mejor de los casos, graves heridas, nadie pudo preverlo, pero es necesario tener prudencia y no exponerse.
En una ciudad costera como Vigo la precaución debe extremarse en la medida de lo posible, sobre todo en un año como este, de grandes temporales. Y no serán los últimos. Mucha prudencia.




















