En uno de los controles de alcoholemia que se había establecido a la altura del kilómetro 0,800 de la carretera EP-2106, a escasa distancia del núcleo urbano de Nigrán, donde se estaba realizando una de las hogueras más multitudinarias de la zona, los efectivos que integraban el dispositivo observaron cómo un jinete se acercaba al punto de verificación. Lo hacía “cabalgando de un lado al otro de la calzada sin ejercer ningún control sobre el caballo, sin prenda reflectante y en una zona sin iluminación, lo cual es motivo de infracción al Reglamento General de Circulación”, según ha informado este martes la Guardia Civil.
Por ello, tal como se dispone en esta normativa, como infractor, el jinete, fue requerido para realizar la prueba de alcoholemia que dio resultado positivo: 1,18 y 1,10 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Este vecino de Nigrán, de 46 años, fue denunciado por vía administrativa, no solamente por la alcoholemia positiva, sino también por transitar de forma negligente por la calzada poniendo en evidente riesgo a los demás usuarios de la vía.
Finalmente, una dotación del punto de control acompañó a este jinete hasta su domicilio, ya no sólo para evitar que volviese a utilizar el caballo en el estado en el que se encontraba, sino también para darle visibilidad y seguridad en el trayecto por el que tenía que transitar hasta llegar a su casa.