En el complejo tablero de la innovación europea, donde la soberanía tecnológica se juega en la escala de lo nanoscópico, un centro gallego ha logrado situarse al mando de una de las misiones más ambiciosas del continente. Gradiant liderará bLOSSom, un proyecto disruptivo que aspira a crear sistemas fotónicos autónomos capaces de operar sin fuentes de energía externas.
La iniciativa no solo destaca por su audacia técnica, sino por haber superado uno de los filtros más exigentes del mundo académico y empresarial: la convocatoria EIC Pathfinder Open 2025. Con una tasa de éxito de apenas el 2,1% (solo 44 proyectos seleccionados entre más de 2.000 propuestas), Gradiant se consolida como un actor de peso en el programa Horizonte Europa, siendo una de las cinco únicas entidades españolas en liderar un proyecto en esta edición.
El fin de la dependencia energética
El objetivo de bLOSSom es tan ambicioso como necesario en un planeta sediento de vatios: desarrollar dispositivos fotónicos independientes que reduzcan el consumo energético entre 100 y 1.000 veces. Para lograrlo, el consorcio explorará métodos de captación inspirados en la naturaleza, desde el uso de materiales de vanguardia como el grafeno hasta sistemas moleculares que imitan la fotosíntesis.
«Este proyecto marca un paso decisivo hacia una nueva era de fotónica energéticamente inteligente», afirma Marta Castro, responsable de Micro-Nanoelectrónica y Fotónica de Gradiant. Según la experta, esta tecnología transformará la gestión de datos en sectores críticos como los centros de computación, la robótica industrial, los sensores médicos y los sistemas ambientales.
Redes neuronales que funcionan con milivatios
Una de las aplicaciones más prometedoras de bLOSSom reside en las redes neuronales fotónicas. En un contexto donde la Inteligencia Artificial demanda infraestructuras energéticas masivas, la propuesta de Gradiant permitiría que una red que hoy consume 1 vatio pase a operar con apenas 1 a 10 milivatios.
Esta reducción drástica no solo supone un alivio para los costes operativos de las empresas, sino un avance sin precedentes en la lucha contra la huella de carbono de la industria TIC. Junto a Gradiant, colaboran socios de primer nivel como el International Iberian Nanotechnology Laboratory de Portugal, la USC y su spin-off Energhius, así como centros de investigación de Polonia e Irlanda, conformando un eje europeo de conocimiento fotónico.
Gradiant, el músculo tecnológico de la industria gallega
Desde su fundación en 2008, Gradiant ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad con más de 900 proyectos a sus espaldas en 30 países. Con una plantilla de 250 profesionales, el centro ha sabido diversificar su experiencia hacia áreas clave como la ciberseguridad, la IA y las comunicaciones 5G-6G.
El liderazgo de bLOSSom, dotado con un presupuesto cercano a los 3 millones de euros, refuerza la posición de Galicia como un polo de innovación capaz de captar fondos europeos de alta competitividad. Solo en 2024, Gradiant atrajo casi dos millones de euros destinados a I+D, consolidando un crecimiento que hoy, a través de la luz y la autonomía energética, mira directamente al futuro de la sostenibilidad global.




















