Tanto el perfeccionismo como la ansiedad pueden estar relacionados. En muchos casos, el gran esfuerzo que se emplea por alcanzar la perfección y el miedo a no cumplir los estándares fijados, puede provocar que algunas personas se sientan ansiosas.
Diferentes investigaciones apuntan a que el perfeccionismo está relacionado con trastornos como la ansiedad social, el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) y el TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático). Por otro lado, el perfeccionismo también suele ser la respuesta a un trauma. Es decir, tras una crianza basada en la crítica excesiva, la presión constante para sobresalir o el amor y la aprobación condicionados a los logros por parte de los progenitores; las personas que buscan la perfección, en realidad viene siendo una respuesta a la necesidad de la validación externa que no tuvieron en la infancia. Los factores sociales y culturales también juegan un papel significativo en la promoción del perfeccionismo. En un mundo impulsado por las redes sociales y la comparación ininterrumpida, la presión por presentar una imagen perfecta al mundo se ha intensificado.
Por otro lado, está comprobado que existen casos donde el perfeccionismo puede acabar siendo un problema de ansiedad. La persona que acaba obsesionándose con estar a la altura de sus propios estándares de perfección, genera un bucle de estrés y ansiedad repetitiva hasta convertirse en un hábito cotidiano. El perfeccionismo, lejos de ser una virtud, puede convertirse en una fuente importante de sufrimiento y malestar psicológico. Si bien es positivo buscar la mejora personal, la obsesión por la perfección solo conduce a la frustración, el estrés y la ansiedad.
¿Se puede romper el bucle del perfeccionismo?
Sí, se puede. A continuación, se exponen algunas estrategias que te ayudarán a que puedas reducir la ansiedad que provoca el querer la excelencia.
Establece periodos de descanso
Los descansos son importantes, no solo para tu salud física, sino también la mental. Es necesario tener un momento o varios a lo largo del día donde puedas descansar y relajarte.
Divide tus metas en partes más pequeñas
Cuando tienes metas muy grandes, es muy fácil frustrarse y terminar con ansiedad. Una buena estrategia para conseguir esa meta con más facilidad es dividirla en pequeñas tareas que puedas ir cumpliendo.
Aprende de tus errores
Los errores pueden llegar a ser frustrantes, pero debes saber gestionarlos. Aprende de ellos para no volver a cometerlos y no permitas que te afecten demasiado.
Recurre a la terapia
La terapia profesional ha demostrado que es una excelente forma en la cual puedes aliviar la ansiedad de manera efectiva y, sobre todo, aprender a no exigirte ser perfecto o perfecta.
Aceptar que somos seres imperfectos y que los errores son parte del proceso de vivir es un paso esencial para preservar nuestra salud mental y llevar una vida más plena y equilibrada.


















