Vigo, ciudad de tradición eléctrica y escenarios curtidos en mil batallas, se prepara para recibir una de las propuestas más auténticas del panorama punk gallego actual. Este sábado, 7 de febrero, la Sala El Contrabajo se convertirá en el epicentro de la distorsión y crudeza con la llegada de Os Bar Ban Sónicos. El trío de A Pobra do Caramiñal aterriza en la ciudad olívica para presentar en sociedad su tercer álbum de estudio, «Mirando a herba medrar«, un disco que confirma que el rock de guitarras de toda la vida sigue teniendo mucho que decir en los márgenes de la industria.
La cita, que comenzará a las 21:30 horas, adopta el formato de entrada inversa, una modalidad que apela a la responsabilidad y al compromiso del público con la cultura en directo: el asistente decide el precio de la entrada tras haber disfrutado del espectáculo.
Diez cortes de diversidad y consolidación estética
«Mirando a herba medrar« no es solo un disco más en la trayectoria de los barbanzanos es su declaración de madurez. Compuesto por diez canciones, el álbum navega con soltura por el amplio abanico del garage y el punk rock, atreviéndose a mostrar diferentes caras de la banda sin perder nunca la cohesión. Para Os Bar Ban Sónicos, este trabajo supone un paso que asienta una manera propia de entender la música, consolidando una voz y un lenguaje musical que ya los hace reconocibles en cualquier escenario.
La factura sonora del disco lleva el sello de Garaxeland, el estudio de Santiago de Compostela donde Edu Vidal se puso a los mandos de la producción. El resultado es un sonido crudo, honesto y directo, que captura la energía del directo y la traduce en una colección de himnos diseñados para ser coreados en salas de distancias cortas.
La bienvenida de los locales Chatinis
El concierto del sábado no será una experiencia solitaria. Os Bar Ban Sónicos compartirán cartel con la banda local Chatinis, un nombre que ya resuena con fuerza en los circuitos de punk rock de Vigo. La presencia de la formación viguesa garantiza una apertura de noche cargada de velocidad y actitud, sirviendo como el contrapunto perfecto para el desembarco del trío de A Pobra.

Esta combinación de fuerzas entre el Barbanza y la Ría de Vigo subraya la excelente salud de la que goza el circuito de bandas autogestionadas en Galicia. En un momento de grandes eventos masivos, noches como la de este sábado en El Contrabajo recuerdan que el corazón de la música sigue latiendo con fuerza en los clubes pequeños, allí donde el sudor, la madera y las válvulas son los únicos protagonistas.
La presentación de «Mirando a herba medrar» es una invitación a descubrir cómo ha crecido una banda que no tiene miedo a mirar hacia atrás para impulsar su propio camino. Los seguidores del garage más purista y del punk con poso melódico tienen una parada este sábdo en la calle Venezuela.




















