La fisonomía del transporte urbano en Vigo afronta desde hoy un cambio de calado estructural. El Ayuntamiento ha atendido una de las reivindicaciones más insistentes del sector y ha autorizado la modificación del régimen de descansos, una medida diseñada para que la flota local pueda competir en igualdad de condiciones con las plataformas de Vehículos de Turismo con Conductor (VTC). La principal novedad radica en que, a partir de ahora, es el vehículo el que deja de descansar, permitiendo que los coches operen de forma ininterrumpida mientras se respetan escrupulosamente los derechos laborales de los conductores.
Esta decisión llega tras un proceso de consulta sectorial iniciado el pasado mes de junio, donde los profesionales del taxi aprobaron por mayoría absoluta suprimir el sistema de libranza rotatorio entre semana. El objetivo es claro: garantizar que siempre haya un taxi disponible cuando el ciudadano lo necesite.
Un año de ensayo para un servicio ininterrumpido
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha confirmado que esta autorización tendrá, de entrada, un carácter temporal de un año, extendiéndose desde este 17 de enero hasta el 16 de enero de 2027. Durante este periodo, el horario general de operatividad de los taxis se fijará entre las 09:00 y las 22:00 horas, manteniendo además el ya conocido servicio nocturno.
«Nos lo solicitan los taxistas de forma mayoritaria», ha señalado el regidor, quien ha querido puntualizar la naturaleza técnica de la reforma: «Los taxistas están obligados a descansar por normativa laboral y seguridad; es el taxi, el coche, el que no descansa». Con esta matización, el Gobierno local subraya que el aumento de la oferta se logrará mediante la rotación de conductores en un mismo vehículo, cumpliendo así con los límites legales de la Inspección de Trabajo.
Conciliar la demanda con la seguridad vial
La normativa vigente para autónomos del transporte establece un marco estricto que el sector deberá seguir cumpliendo. Aunque el coche esté en la calle doce horas al día, los conductores no podrán superar una media de 48 horas semanales de trabajo, con picos puntuales de hasta 60 horas siempre que el promedio se equilibre en un periodo de cuatro meses.
El Ayuntamiento justifica esta flexibilización basándose en el notable incremento de la demanda de movilidad en la ciudad. «Como hay mucha demanda, lo que se hace es permitir que los coches circulen más y tengan un horario más largo para prestar un todavía mejor servicio», ha explicado Caballero. Esta estrategia busca eliminar las esperas en paradas y garantizar una respuesta rápida ante la creciente competencia de las aplicaciones digitales de transporte.
La seguridad del pasajero como prioridad
Pese a la liberalización del vehículo, el consistorio ha hecho especial hincapié en que la seguridad de los usuarios y de los propios profesionales es innegociable. La obligatoriedad del descanso del personal no solo responde a criterios laborales, sino que es la garantía de un servicio de calidad. «El taxi en Vigo es un muy buen servicio», ha reivindicado el alcalde, asegurando que la nueva organización permitirá optimizar el rendimiento de las licencias sin comprometer la integridad de quienes utilizan este transporte público.
Con este paso, Vigo se suma a la tendencia de otras grandes urbes españolas que buscan modernizar el sector del taxi, dotándolo de herramientas de flexibilidad que le permitan sobrevivir en un mercado de movilidad cada vez más agresivo y diversificado.




















