Estas son las antiguas butacas del cine Fraga, de Vigo. Son auténticas, pero acusan el uso y el paso del tiempo.
A pesar de ello, en la actualidad continúan sirviendo para acomodar a los usuarios de un paraninfo ubicado en una importante ciudad gallega cuyo nombre omitiremos por discreción. Son butacas con historia y muchas viguesas y vigueses las han utilizado para disfrutar de los estrenos de los sábados, de las funciones de los domingos, o de los conciertos de Año Nuevo con el profesor Jané al teclado del fantástico órgano con que contaba el que fue uno de los mejores cines de España.
Desconocemos la suerte que corrieron los proyectores y la instrumentación técnica de la sala, pero en una tienda de antigüedades hemos podido ver el pequeño tablón de anuncios donde se publicitaban las películas que proyectaban los cines de la empresa Fraga, sin duda, una pieza histórica para los amantes del séptimo arte, y a un precio razonable.




















