La junta de gobierno local del Concello de Vigo aprobará este viernes el convenio con la Xunta y con Zona Franca para la urbanización del ámbito PS-1 en la antigua ETEA, que permitirá la renovación de la llamada Praza de Armas, la urbanización de los viales y la construcción, por parte de Zona Franca, de un aparcamiento subterráneo.
Así lo avanzó, en declaraciones remitidas a los medios, el alcalde Abel Caballero, que ha vuelto a denunciar que la Xunta «tiene parada la ETEA desde 2009». Según recordó, fue en el año 2023 con el gobierno de Emilio Pérez Touriño y el mismo como alcalde, cuando se abrió ese recinto a los ciudadanos, recuperando las instalaciones deportivas.
Pero desde ese momento, los grandes proyectos para esta zona y el llamado Campus del Mar de la Universidad de Vigo no han pasado de los papeles, limitándose a actuaciones menores como la instalación de baños o un parque infantil.
Fue este pasado año 2025 cuando se iniciaron los trabajos para urbanizar el llamado PS-6, el ámbito de la ETEA del que es titular la administración autonómica y que, con casi 5 millones de inversión pretende dar forma y servicios al resto de parcelas, donde irá el proyecto del Campus do Mar, varios edificios a conservar y el terreno donde la Fundación Amancio Ortega construye también -tras largas trabas administrativas- una residencia de mayores con 150 plazas.
Con todo, el proyecto de urbanización del PS-1 -del que depende el Concello de Vigo- fue aprobado por la Xunta en 2022, pero ya en 2021 el gobierno autonómico pidió al Ayuntamiento la cesión temporal de los viales de titularidad municipal, para poder acometer obras de urbanización y canalización, necesarias para dar servicio a las dotaciones, entre ellas, la residencia de mayores.
En 2023, en el primer encuentro entre la delegada de la Xunta, Ana Ortiz, y el alcalde, ésta pidió a Caballero «desbloquear» actuaciones de la Xunta en Vigo, entre ellas, la urbanización del PS-1, y reclamó nuevamente la cesión de viales para acometer las obras. En ese momento, el regidor rechazó esa medida -«yo no hago cesiones», dijo en aquel momento- y pidió la dotación económica a la Xunta para que fuera el Ayuntamiento directamente el que hiciera los trabajos.
Esta situación se repitió en junio de 2024, en el primer encuentro institucional celebrado entre Caballero y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tras la era post-Feijóo, momento en el que acordaron, entre otras cuestiones, incluir a un tercer actor -Zona Franca- para que se hiciese cargo de la ejecución del aparcamiento subterráneo y cerrar así una colaboración a tres bandas de forma coordinada entre Concello, Zona Franca y la Xunta.
Un año después, en mayo de 2025 y tras las últimas aportaciones de las otras dos administraciones que incluso llegaron a escenificar el ‘ok’ que le habían dado al documento de aportaciones, la Xunta aprobó el convenio para seguir adelante con la actuación, quedando pendiente nuevamente el visto bueno de Concello y Zona Franca. Tras eso, miles de reclamaciones, cruces de acusaciones y retrasos para firmar un documento que permita iniciar las actuaciones en el ámbito.
Y esa fecha ha llegado ocho meses después, siendo este viernes cuando el gobierno local dará luz verde al convenio a tres bandas. Aún así, Caballero señaló este miércoles que uno de los motivos del retraso fue que la Xunta «se negó a transferir ese dinero» y que «no quería urbanizar aquello». Además, reiteró que tuvieron que ser el Ayuntamiento y Zona Franca quienes salieron «al rescate de la ETEA para Vigo y para la ciudadanía».
Para el regidor local, «la parte más importante» de la actuación es la construcción del aparcamiento, que hará la Zona Franca, además de la urbanización. «Porque de la Xunta no me fío, cada vez que le damos algo, no lo devuelve», sentenció.
Nueva cafetería
A mayores, la Xunta puso en marcha este mes de enero la licitación de un servicio de concesión para construir y explotar un nuevo complejo hostelero para que la zona cuente con una cafetería con doble terraza y con vistas al mar. Será en el inmueble que en su momento acogió la antigua panadería y despensa así como los vestuarios de la Escuela de Transmisiones y Electricidad de la Armada.
Con la obra -presupuestada en 405.891,61 euros (con IVA)- se pretende reordenar todo el interior del edificio para transformarlo y convertirlo en una cafetería con barra, comedor y una zona trasera con cocina, aseos y almacenes. A mayores, en la parte exterior, dos terrazas con vistas al mar. Una de ellas será cubierta y, otra, enfrente al mar, descubierta. Además, se pretende habilitar nuevos accesos a la costa desde este punto.
Se prevé una actuación en una superficie total construida de 310 metros cuadrados, siendo 217,47 m del interior del inmueble y otros 92,50 de la zona exterior.




















