Vigo continúa su particular reconquista del espacio público a través de la rehabilitación de su patrimonio industrial y etnográfico. El Concello dará luz verde este viernes, 30 de enero, en la Junta de Gobierno al proyecto de reforma del Muiño do Vento, una edificación histórica situada en el número 20 del barrio de Ribadavia que, tras años de abandono, renacerá como un centro neurálgico para la convivencia ciudadana.
La intervención no solo busca consolidar las piedras de un inmueble actualmente en ruinas, sino dotar al barrio de una infraestructura social que funcione como «salón urbano». Con un presupuesto de 357.000 euros, el Gobierno local apuesta por una recuperación que trascienda lo arquitectónico para convertirse en un motor de revitalización para todo el entorno.
De la ruina al espacio público en ocho meses
El proyecto contempla una metamorfosis integral de la parcela municipal donde se asienta el antiguo molino. Según los plazos técnicos establecidos, las obras tendrán una duración de ocho meses, periodo en el que se estabilizará la estructura y se acondicionará el interior para que pueda ser abierto a la ciudadanía. El objetivo es convertir lo que hoy es un vestigio del pasado en un lugar de referencia que refuerce la identidad de Ribadavia.
«Vamos a transformar la parcela en un lugar de referencia, abriendo el edificio a la ciudadanía para su uso como espacio público», ha señalado el alcalde, Abel Caballero. Para el regidor, esta actuación es una pieza clave en el proceso de recuperación del paisaje urbano, diseñada para que el inmueble se convierta en una seña de identidad no solo para los vecinos del barrio, sino para el conjunto de la ciudad olívica.







Un plan integral de revitalización para Ribadavia
La reforma del Muiño do Vento no es una intervención aislada, sino que se enmarca en una estrategia más amplia de regeneración urbana que el consistorio vigués está desplegando en la zona. El barrio de Ribadavia está siendo objeto de una transformación silenciosa pero constante que incluye la renovación de viales y una reordenación del aparcamiento para mejorar la movilidad y la calidad de vida de sus residentes.
Esta rehabilitación convivirá con otras iniciativas creativas que ya han dejado huella en el barrio, como el proyecto Arte nas Fiestras. Esta propuesta artística, que consiste en intervenir ventanas y medianeras con obras pictóricas a modo de lienzos urbanos, ha dotado a Ribadavia de una estética singular que ahora se verá reforzada por la elegancia funcional del molino rehabilitado.
El patrimonio como identidad colectiva
La recuperación de estos espacios subraya una tendencia creciente en el urbanismo contemporáneo: el uso de la memoria histórica como herramienta de cohesión social. Al recuperar el Muiño do Vento, el Concello no solo salva un edificio, sino que devuelve a la comunidad un pedazo de su historia laboral y económica, adaptándola a las necesidades de ocio y cultura del siglo XXI.
La inversión de más de 350.000 euros asegura que la obra cumpla con los estándares modernos de accesibilidad y sostenibilidad, garantizando que el nuevo salón urbano sea un espacio inclusivo. Con esta aprobación, el Concello de Vigo da el paso definitivo para que, en menos de un año, Ribadavia estrene un emblema arquitectónico que promete ser el nuevo corazón latente de sus calles.




















