El proyecto de intervención artística y urbana bautizado como el ‘Jardín del Edén’ de la muralista Lula Goce para el barrio vigués de O Rocío, en Coia, ha sufrido un importante revés. Y se debe, una vez más, a un tropiezo burocrático del concurso para redactar el proyecto de obras que el Concello de Vigo sacó a licitación el pasado mes de diciembre pero que, como informó el alcalde Abel Caballero, ya contaba con una planificación presupuestaria para este año 2026 de 4,43 millones de euros.
Sin embargo, el coste del mismo, como avanzó este periódico, ascendía ya a casi 5 millones de euros debido a los contratos menores que se ejecutaron para trabajos previos, para la adquisición de una parcela en el número 42 de la rúa de Abaixo -necesaria para continuar con la actuación- así como para llevar a cabo dicho servicio de redacción del proyecto de obras.
Y precisamente este contrato -que tenía un coste de 90.000 euros (sin IVA)- es el que acaba de sufrir el revés en el proceso administrativo, declarándolo desierto desde Praza do Rei.
Este mismo martes, 27 de febrero, la Plataforma de Contratación del Sector Público hacía oficial la resolución que la Mesa de Contratación del Concello firmó el pasado 22 de enero. En ella, se deja claro que solamente se presentó una oferta al procedimiento, siendo el único licitador el estudio de arquitectura de Vigo al que se le encargaron los estudios previos -Cendón-Vázquez Arquitectos SCP- que, en colaboración con Lula Goce, diseñó los primeros acordes de la intervención urbana y artística.
De hecho, han quedado excluidos al tomar en consideración un informe emitido por un comité de expertos formado por técnicos de la Gerencia de Urbanismo, del Consorcio Casco Vello de Vigo (CCVV) y del departamento de Administración General para valorar el sobre B del procedimiento administrativo, es decir, la proposición evaluable mediante juicio de valor.
Y en este punto es donde acordaron que los licitadores deberían quedar fuera del proceso «por proponer en su oferta un presupuesto final de la obra proyectada que excede del límite» recogido en los pliegos de contratación, «siendo este un motivo de exclusión», apuntan.
Así, especifican que la Mesa de Contratación realizó las «pertinentes comprobaciones de los cálculos recogidos en dicho informe» y que, efectivamente, el estudio de arquitectura vigués habría sobrepasado el límite en el presupuesto final de la obra. En el documento, proyectaban la inversión en 4.554.810,24 euros mientras que el pliego de condiciones de este contrato establecía que «la cantidad máxima estimada por el Concello de Vigo para la ejecución de las obras es de 4.430.837,18 euros (IVA incluido”).
Mismos arquitectos
Lo curioso de la situación es que fueron los mismos arquitectos redactores del estudio previo de la actuación, a quienes desde Praza do Rei le encargaron directamente en el mes de abril del pasado año, y a través de un contrato menor por importe de 16.879,50 euros, este trabajo inicial en el que, para más inri, ya advertían de que podría ser orientativo.
De hecho, en el mismo documento base, la estimación total del presupuesto final se fijaba en 4,43 millones de euros, desglosando que el gran montante de la intervención sería para la obra civil -3,8 millones- mientras que el restante -unos 650.000 euros- serían para la parte artística pero insistiendo en que se trataba de cantidades «orientativas».
Con todo, se han quedado fuera -al menos por ahora- de este procedimiento tras declararlo desierto, a la espera de que desde el Concello de Vigo vuelvan a sacarlo a licitación, lo que se espera que sea en los próximos días habida cuenta del interés que el alcalde Abel Caballero mostró por este proyecto que, además, está dentro del Programa de Medianeras de Vigo.
Panificadora o Esturáns, otros ejemplos
Pero no es el único contrato que acaba desierto en los procedimientos administrativos que se llevan a cabo desde Praza do Rei. Hace tan solo unas semanas, VIGOÉ informaba sobre el nuevo frenazo al proyecto de la Panificadora después de tantos años encima de la mesa y miles de propuestas e infografías que acabaron, por ahora, en saco roto.
O el caso de las 27 viviendas de Esturáns, también desierto, y que se tuvo que sacar a licitación y con otra fórmula tras el desinterés mostrado por las empresas al tipo de contratación que pretendía el gobierno local para llevar a cabo esta actuación tan esperada desde hace años.
En esas mismas fechas, sucedió lo mismo con el concurso para instalar el mercadillo de Navidad ‘Cíes Market’ en la Alameda viguesa. Con todo, se trata de solo unos ejemplos de procedimientos que, finalmente, tienen que volver a la casilla de salida e iniciarse de cero, con el correspondiente retraso en los plazos dados desde las administraciones.
Técnica de la acupuntura urbana
La gran apuesta para revitalizar el barrio de O Rocío, en Coia, se basa en la técnica de la acupuntura urbana, una teoría y filosofía de ecologismo urbano que combina el diseño y regeneración de ámbitos urbanos con la tradicional teoría médica china de la acupuntura.
La intervención que se plantea supera, en total, un ámbito de actuación de 8.561m2 entre las calles Rocío, Abaixo, Medio y Arriba y la actuación será doble. Por una parte se concentra la obra civil -tanto en superficie horizontal como en las fachadas- así como la propia intervención de arte urbana de la que se encargará la muralista de rango internacional.
Se busca «transformar» el espacio público y tratar las medianeras y algunas fachadas «para servir de soporte al arte de Lula Goce» buscando la mejora en la calidad del espacio público y poniendo en valor las características que hacen genuinas las actuales edificaciones del barrio.
Se actuará en un total de 11 medianeras, una plaza central y en calles y aceras del ámbito. En siete de ellas habrá murales de Viroc pintados con flora y fauna local así como elementos geométricos que se unirán con el diseño del suelo. En otras cuatro habrá retratos simbólicos de los vecinos del barrio.
La obra se completa con una plaza central donde se representarán dos figuras: un adolescente y una adolescente que simularán a Adán y Eva, o bien un niño y una niña «como símbolos del inicio del jardín y la humanidad». Entre ambos, se alzará un árbol artístico de la sabiduría, justo en el punto donde comienza el nuevo y futuro ‘Jardín del Edén’.
Calles, aceras y fachadas irán pintadas con colores y formas geométricas que girarán sobre el mar, el cielo y motivos vegetales. También habrá un espacio nuevo para aparcamiento y otra plaza delimitada por las edificaciones con planta en forma de “C”.





















