Vigo ha demostrado esta mañana en Fitur que ya no es solo una ciudad; es un estado de ánimo que aspira a la permanencia absoluta en el calendario. Este mediodía, el Ágora del pabellón de Turespaña en Fitur ha sido testigo de la presentación de una campaña que aspira a trascender la mera promoción turística para convertirse en un mantra que cale en la comunidad. Bajo el lema “Vigo, una Navidad de 365 días”, el Concello ha presentado su estrategia para 2026, una propuesta que busca desestacionalizar el éxito de sus luces para convertir el magnetismo de la ciudad en un fenómeno ininterrumpido.
El acto, conducido por los periodistas Paula Montes y Luis García, ha contado con una nutrida representación institucional, incluyendo al subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, la vicepresidenta de la Diputación Luisa Sánchez, y el presidente provincial Luis López, junto a diversos cargos del ámbito autonómico. Abel Caballero, quien ha compartido escenario con Paula Montes y Luis García, que ha comparecido con la seguridad de quien juega, según sus propias palabras, «en la liga de Nueva York, París o Londres».
El fenómeno que «inventó» la Navidad moderna
La pieza audiovisual que vertebra la campaña de este año es un canto a la versatilidad de la mayor urbe de Galicia. El mensaje es nítido: en Vigo la Navidad no es una fecha, sino una cultura de hospitalidad que empapa los conciertos estivales en el auditorio de Castrelos, los atardeceres sobre las Islas Cíes y una gastronomía que el alcalde no ha dudado en calificar como «la mejor del mundo al mejor precio».
«La Navidad actual se inventó en Vigo», ha sentenciado Caballero ante un aforo que se quedó pequeño para la expectación generada. El regidor ha aportado datos para sostener su entusiasmo: 6.600.000 visitantes solo durante el periodo navideño y un liderazgo en turismo extranjero que, según sus cifras, casi duplica la suma de Santiago y A Coruña. «Ahora pronuncias Navidad y te dicen Vigo; ahora dices Vigo y te contestan Navidad. Hemos ocupado un espacio de excelencia que nos sitúa en otra dimensión», ha asegurado.
De la luz de las bombillas a la luz de los prescriptores
Uno de los momentos más destacados del evento ha sido la presentación de un vídeo donde visitantes de diversas nacionalidades (desde Canadá y Estados Unidos hasta Portugal, Colombia o Alemania) ejercen de «prescriptores» de la marca Vigo. Este enfoque internacional refuerza la tesis de que la ciudad se ha convertido en un imán global.
«Todos los que visitan Vigo corren un riesgo: querrán quedarse para siempre», advertía Caballero, citando ejemplos de profesionales que han establecido su residencia en la ciudad. El periodista Luis García, vigués de nacimiento, refrendaba esta idea desde una perspectiva emocional: «Vigo es un tesoro escondido, una joya. Cuando digo fuera que soy de allí, me hablan de tres cosas: la Navidad, las luces y el alcalde».






La conquista de la Semana Santa y el pulso con las capitales
Fiel a su estilo, Abel Caballero ha aprovechado el escenario de Madrid para lanzar un aviso. Tras consolidar el éxito navideño frente a «pulsos» de otros alcaldes, el regidor ya pone la vista en el siguiente hito: la Semana Santa. «Se reían cuando arrancamos con la Navidad y ahora somos la referencia. Que tenga cuidado Sevilla, porque Vigo arranca ahora con su Semana Santa», ha afirmado, elevando la apuesta por la competitividad turística.
El alcalde también ha tenido palabras para quienes critican el modelo de ciudad, asegurando que los intentos por «apagar la Navidad» mediante demandas judiciales seguirán encontrando el rechazo de la comunidad. «Que nadie le eche pulsos a Vigo, porque ganamos», ha zanjado antes de un cierre que, como ya es tradición, terminó al clamor del «Viva Vigo».
Con esta nueva campaña, la ciudad olívica no solo vende destino, sino una «revolución en términos de tiempo» donde el espíritu festivo, y la identidad propia de una ciudad que ha sabido reinventarse forman un producto turístico que aspira a no apagarse nunca.





















