Capachos de colores estratégicamente dispuestos sobre papeles de periódico y justo en aquellos lugares en los que aterrizan las gotas que caen del techo. Eso es con lo que conviven a diario los estudiantes del Centro de Educación Especial Saladino Cortizo, en Cabral.
Eso ha supuesto que la dirección haya tenido que trasladar espacios tan relevantes como el destinado a la fisioterapia, afectando directamente a la atención educativa y terapéutica de un alumnado con necesidades específicas que requiere condiciones adecuadas.
Culpas compartidas
Así lo ha denunciado este jueves el portavoz del BNG de Vigo, Xabier Pérez Igrexas, que ha repartido las culpas, a partes iguales, entre Xunta de Galicia y Concello de Vigo, dos administraciones que, ha dicho, se dedican «a cruzar reproches partidistas mientras nadie asume la responsabilidad de actuar».
“El Saladino Cortizo es en un ejemplo más del deterioro que sufren los centros educativos públicos de Vigo por la irresponsabilidad compartida de las dos administraciones”, ha dicho Pérez Igrexas, según el cual esta problemática no es puntual, sino que se arrastra desde hace varios años sin que ni la Xunta ni el Ayuntamiento hayan dado respuesta.
El BNG afirma que la Xunta de Galicia del Partido Popular mantiene una «política deliberada de maltrato» a la enseñanza pública, negándose a realizar las inversiones necesarias para mejorar las instalaciones y resolver problemas estructurales básicos, como los que afectan a las cubiertas.
Pero también apunta a la responsabilidad del Gobierno municipal de Abel Caballero por destinar partidas al mantenimiento de los centros educativos que resultan «claramente insuficientes», agravadas por la congelación de los «ya escasos» fondos municipales para la autogestión de los propios centros.
“La combinación de la dejadez de la Xunta y del Ayuntamiento acaba siempre en el mismo resultado: un desastre que paga la comunidad educativa, el profesorado y, sobre todo, el alumnado”, advirtió el portavoz municipal nacionalista. “Es inaceptable que haya espacios educativos impracticables porque llueve en su interior”, concluyó anjtes de pedir a ambas administraciones que dejen de escurrir el bulto.




















