El temporal no solo ha doblegado las vías del tren, ahora se ha impuesto a las aguas de la ría de Vigo. La intensidad de la borrasca Joseph, que azota la costa gallega con una virulencia inusitada, ha obligado a las navieras a suspender de forma indefinida el servicio de transporte marítimo de pasajeros entre Vigo y Cangas. La medida, adoptada por estrictos criterios de seguridad ante el empeoramiento de las condiciones del mar, deja a miles de usuarios sin su principal arteria de conexión en el área metropolitana.
La suspensión se ha hecho efectiva tras las salidas de las 10:00 horas de este lunes desde ambos puertos. A partir de ese momento, los barcos han quedado amarrados a puerto «hasta nuevo aviso», a la espera de que el parte meteorológico ofrezca una tregua que, por ahora, parece lejana.
La seguridad se impone al oleaje
La decisión de cancelar las frecuencias habituales responde a la alerta naranja (con rachas que en el mar alcanzan fuerza de temporal) que recorre el litoral de las Rías Baixas. La navegación en la ría se ha vuelto impracticable para las embarcaciones de transporte regular debido a la altura de las olas y la fuerza del viento de componente sur, que dificulta las maniobras de atraque tanto en la Estación Marítima de Vigo como en el muelle de Cangas.
Las compañías han instado a los viajeros a buscar alternativas por carretera, advirtiendo que la reanudación del servicio dependerá exclusivamente de la evolución de la borrasca. Esta parálisis se suma al caos ferroviario que ya afecta a las conexiones de la red convencional hacia el interior, dibujando un mapa de comunicaciones gravemente comprometido en todo el sur de la provincia de Pontevedra.
El Puente de Rande como única alternativa
Con el transporte marítimo fuera de servicio, la autopista AP-9 y el Puente de Rande se convierten en el único cordón umbilical para quienes necesitan desplazarse entre O Morrazo y la ciudad olívica. Se espera que el tráfico por carretera sufra un incremento notable en las próximas horas, con el riesgo añadido de las fuertes rachas de viento que ya obligan a extremar las precauciones al circular por el viaducto.
Las autoridades locales y de Protección Civil han reiterado el mensaje de prudencia: evitar cualquier acercamiento a diques, malecones y zonas de costa. La combinación de mareas vivas y la fuerza de Joseph han convertido el litoral vigués en una zona de riesgo evidente.
Un lunes de aislamiento para O Morrazo
Para los cientos de trabajadores y estudiantes que cruzan diariamente la ría, la jornada se ha convertido en una carrera de obstáculos. La rapidez con la que se ha tomado la decisión tras la salida de las diez de la mañana ha pillado a muchos usuarios ya en sus destinos, obligándoles a planificar un regreso por tierra mucho más largo y complejo.





















