El grupo municipal del BNG en Vigo acusó este lunes a PSOE y PP de «hipotecar Vigo otra década» con un servicio de bus «insuficiente y privatizado». Así lo denunció este lunes en el Pleno de la Corporación municipal el portavoz nacionalista, Xabier P. Igrexas, durante el debate de la moción presentada por su grupo y que fue tumbada por los votos en contra de los grupos socialista y popular.
El BNG exigía suspender la licitación del transporte urbano por mantener el mismo servicio y número de autobuses pero con un coste económico mucho mayor.
Igrexas aseguró que la ciudad «va a perder una oportunidad histórica» para contar con un servicio de bus que «responda a las principales necesidades vecinales, como mejorar frecuencias, líneas y puntualidad», según constató el estudio encargado por el Ayuntamiento como base para la licitación y consideró que los pliegos elaborados por el gobierno local evidencian que «no tienen ninguna voluntad» de atender estas demandas.
El portavoz nacionalista subrayó que la licitación establece «el mismo número de buses de la actual flota», y solo contempla la renovación de algunos vehículos por otros nuevos más. En la misma línea, censuró que se mantenga la misma plantilla y un máximo de kilometraje que está por debajo del servicio que se prestaba antes de 2020, cuando el gobierno de Abel Caballero «consintió el recorte de 250 frecuencias diarias por parte de Vitrasa».
El partido nacionalista volvió a defender la remunicipalización del servicio «como mejor alternativa para dejar atrás los problemas generados por la concesión privada». «El servicio de bus urbano gestionado por Vitrasa es tan público como el hospital Álvaro Cunqueiro en manos de una concesionaria», criticó Igrexas a las críticas del concejal de Fomento.
Ante las negativas de PSOE y PP a esta fórmula, el portavoz municipal del Bloque recordó que muchas ciudades gobernadas por ambas fuerzas cuentan con empresas públicas de transporte como Madrid, Sevilla, Vitoria, Gijón, Valencia, Málaga, Palma de Mallorca, Las Palmas o Córdoba, y también grandes capitales y urbes europeas como París, Berlín, Roma, Viena, Bruselas, Ámsterdam, Ginebra, Lisboa o Porto.
Recordó, a este respeto, que la reversión de los medios con el fin de la concesión de Vitrasa así como las condiciones económico-financieras del Ayuntamiento hacen «perfectamente viable» este proceso para la gestión pública directa del servicio de transporte urbano.





















