La presión de los afectados y la evidencia de un riesgo meteorológico extremo han forzado un cambio de planes en la gestión de la crisis aérea de esta noche. Iberia ha dado marcha atrás en su decisión inicial de trasladar por carretera a los 194 pasajeros del vuelo cancelado IB 0473 y, finalmente, ofrecerá una noche de alojamiento en Madrid a todos los damnificados.
La medida llega tras momentos de tensión en la terminal, donde los viajeros se enfrentaban a la perspectiva de cruzar la península en autobús bajo una alerta roja por vientos que han llegado a alcanzar los 149 km/h en el litoral gallego. La seguridad, tras la evaluación de la evolución de la borrasca Ingrid, se ha impuesto finalmente sobre la logística de urgencia.
El retorno se traslada a la vía férrea
La rectificación de la aerolínea no solo afecta al descanso de esta noche, sino también al método de transporte para el regreso. Los pasajeros podrán retornar mañana a Vigo en tren, una alternativa que se considera más segura dada la situación de las carreteras en el noroeste, donde se esperan acumulaciones de nieve de más de 20 centímetros en las zonas de montaña de Lugo y Ourense.
Este cambio de estrategia alivia la incertidumbre de los viajeros, entre los que se encontraban familias y ciudadanos que habían visto cómo sus conexiones con Galicia se desmoronaban a lo largo de la tarde debido a las severas turbulencias y los desvíos generalizados a otros aeropuertos.
Ingrid mantiene el pulso a Galicia
A pesar del realojamiento de los pasajeros, la situación en Galicia sigue siendo crítica. La borrasca ‘Ingrid’ entrará con fuerza este viernes, manteniendo los avisos de nivel rojo por oleaje en las Rías Baixas y la Costa da Morte. El transporte ferroviario se perfila ahora como la opción más viable para devolver a casa a los casi dos centenares de personas que hoy vivieron una de las jornadas más caóticas que se recuerdan en la conexión Madrid-Vigo.
La aerolínea, que en un principio solo había ofrecido una cena rápida y cuatro autobuses a las 23:00 horas, asume ahora el coste de las pernoctaciones, cumpliendo con la normativa de asistencia a los pasajeros en casos de cancelaciones por causas meteorológicas, aun cuando estas sean consideradas fuerza mayor.





















