El Centro Asistencial de Drogodependencias (Cedro), que atiende a más de un millar de pacientes en la ciudad, pasará a integrarse en el Servizo Galego de Saúde (Sergas) a partir del 1 de enero de 2026. El acuerdo, cerrado tras dos años de intensas negociaciones, incluye la cesión gratuita durante dos décadas del inmueble municipal donde se ubica el servicio, una decisión que el alcalde Abel Caballero ha calificado de «muy generosa» y que convierte a Vigo en la única gran ciudad gallega que entrega un edificio propio para este fin sin contrapartida económica.
Un traspaso con garantías laborales y asistenciales
«Después de más de diez años de reivindicación conseguimos que la Xunta asuma sus obligaciones en materia sanitaria», ha celebrado Caballero. El pleno extraordinario convocado para el próximo 10 de diciembre ratificará la cesión del edificio (de propiedad municipal) por un periodo de veinte años, al término del cual revertirá al Concello.
El pacto blindará dos aspectos clave:
- Los veintiún puestos de trabajo actuales se mantendrán íntegramente.
- La calidad asistencial será idéntica a la que venía prestando el Concello, con los mismos protocolos y atención especializada.
«Es el mismo tratamiento y la misma calidad, pero ahora bajo gestión directa de la Xunta», ha resumido el regidor.
Caballero ha subrayado la singularidad del acuerdo: «Somos la única ciudad que cede un edificio a la Xunta para la atención a personas con drogodependencias. En el resto de Galicia, la Xunta tiene que alquilar o comprar los inmuebles». La cesión gratuita durante dos décadas supone un ahorro significativo para las arcas autonómicas y refuerza el compromiso municipal con un servicio que, desde su creación, ha sido referente en la lucha contra las adicciones en el área de Vigo.
Un servicio esencial con más de mil pacientes
Cedro, ubicado en la calle Pintor Colmeiro, ofrece atención integral a personas con problemas de adicción al alcohol, cocaína, heroína y otras sustancias, así como a sus familias. Sus programas incluyen desintoxicación, deshabituación, reinserción social y reducción de daños, además de unidades específicas para patología dual y juego patológico.
Con la integración en el Sergas, el centro pasará a formar parte de la red pública de salud mental y adicciones de Galicia, lo que permitirá una mejor coordinación con los hospitales y centros de salud del área sanitaria de Vigo y una financiación estable a largo plazo.
Fin de una anomalía histórica
Durante décadas, la atención a las drogodependencias en Vigo había recaído en el Concello mientras la Xunta asumía esta competencia en el resto de Galicia. El acuerdo pone fin a esa situación y alinea la ciudad con el modelo autonómico, al tiempo que reconoce la excelencia del trabajo realizado por el equipo de Cedro durante años.
El próximo 10 de diciembre, con la aprobación plenaria, Vigo escribirá el penúltimo capítulo de una historia que comenzó hace más de una década y que el 1 de enero de 2026 tendrá su epílogo definitivo: un servicio público esencial, plenamente integrado en la sanidad gallega y con futuro garantizado.





















