La madrugada de este martes no ha sido, ni mucho menos, una noche de descanso en Vigo. Con la ciudad en alerta roja por fenómenos costeros y lluvias torrenciales, el azote de la borrasca Joseph mantenía en vilo a los servicios de emergencia. En mitad de este escenario, una mujer vivió una situación de angustia añadida al quedar atrapada en el interior de su propia vivienda, situada en la céntrica Rúa de Don Bosco, tras un infortunio mecánico en la puerta de su domicilio que requirió la intervención de los bomberos.
Mientras el viento y el agua golpeaban con fuerza las fachadas del centro urbano, el mecanismo del pomo de la puerta de la vivienda se rompió de forma irreversible. El fallo bloqueó por completo la salida del inmueble, dejando a la residente aislada en un momento en el que la recomendación oficial era, precisamente, permanecer a resguardo pero con las vías de evacuación operativas ante posibles incidentes derivados del temporal.
Una intervención entre sirenas y lluvia
Ante la imposibilidad de salir y el aislamiento impuesto por la rotura del mecanismo, la mujer contactó con el 112. Una dotación de los Bomberos de Vigo tuvo se desplazó de inmediato a la Rúa Don Bosco.




La actuación de los efectivos requirió precisión y rapidez ya que acometieron la entrada al piso desde una de las ventanas que dan a la propia calle. La residente, aunque ilesa, presentaba el lógico nerviosismo tras haberse visto encerrada en su domicilio en el momento de mayor intensidad de la tormenta.
La intervención en la Rúa Don Bosco fue solo uno de los múltiples servicios que los bomberos tuvieron que atender durante una madrugada de caos en la ciudad olívica. Entre la retirada de ramas, el achique de agua en zonas bajas y este rescate doméstico, los parques de bomberos trabajaron a pleno rendimiento para contener los efectos de una borrasca que ha paralizado gran parte de la actividad en el área metropolitana.
Tras asegurar la puerta y comprobar que la mujer se encontraba en buen estado, los efectivos regresaron a la calle para continuar con el dispositivo especial de vigilancia que sigue activo ante la persistencia de los fenómenos costeros.




















