El icónico árbol de Navidad de la Porta do Sol, el gran símbolo de los festejos navideños en la ciudad, ya casi está completamente desmontado. Desde hace días, los operarios de la empresa Ximénez llevan ejecutando una laboriosa tarea que necesita de las técnicas más metódicas y laboriosas para ir quitando, panel a panel, las 100.000 luces led que conforman el mayor elemento decorativo de la Navidad viguesa.
Y no es para menos ya que, con sus 45 metros de altura, su base de 13 metros de diámetro y su estrella de 9,5 metros que, durante casi dos meses, alumbró toda la ciudad, supone un trabajo excepcional para el que se requiere gran maquinaria y soporte así como una cantidad importante de personal.
La gran grúa que en su momento coronó la estrella -y que ya ha desaparecido-, junto a un camión para ir retirando las piezas del árbol, inundan la Porta do Sol estos días, dejando ya este viernes una estampa que ya vislumbra, poco a poco, la vuelta a la normalidad del centro de la ciudad.




Todavía le restan unas jornadas de arduo trabajo puesto que la tarima sobre la que se montó el gran elemento decorativo llevará tiempo desmontarla pero la zona 0 de Vigo vuelve a recuperar su esencia.
No así la Alameda viguesa que, estos días, sigue cerrada por la alerta roja pero en la que todavía se dejan ver las luces navideñas y las casetas del mercado navideño ‘Cíes Market’.
En cuanto a la zona del Paseo de Alfonso y de las principales calles, como Príncipe o Policarpo Sanz, ya han recuperado su normalidad y se encuentran sin elementos decorativos. Incluso, los taxistas del Paseo de Alfonso XII han recuperado su posición inicial al lado del histórico quiosco, que ha dejado de ser, también, una jardinera recuperando sus asientos y su tradicional imagen.




















