La compañía GKN Driveline Vigo ha comunicado a la representación de las personas trabajadoras la intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo (ERE) que podría afectar a un máximo de 75 personas de la plantilla, aproximadamente, ha informado en un comunicado.
Esta medida se enmarca, principalmente, «en la volátil transición del sector hacia el vehículo eléctrico y en la reducción de los volúmenes de producción en Europa, lo que ha derivado en una menor demanda de los productos fabricados en la planta de Vigo», han justificado. Esta evolución, añaden, «afecta tanto a los suministros a clientes externos como a la producción destinada a otras plantas del grupo y tiene un impacto directo en la carga de trabajo del centro».
La compañía subraya que este anuncio supone el inicio de un período de negociación, durante el cual se analizarán alternativas con la representación de los trabajadores para reducir al máximo el impacto de las medidas.
Así lo ha corroborado además el sindicato CCOO, que ha señalado que la dirección ha reunido «de manera urgente» a todo el comité de empresa para informar de la situación, apuntando además que dentro de siete días se iniciará la negociación «donde la empresa tendrá que entregar la memoria explicativa, aclarando los motivos que justifican su decisión, el número de personas y talleres/departamentos afectados», señalan.
Por su parte, la dirección de la planta de automoción «agradece la responsabilidad y profesionalidad de la plantilla y reitera su compromiso de mantener una comunicación abierta durante todo el proceso».
GKN Driveline Vigo cuenta actualmente con una plantilla de 725 personas y se dedica a la producción de juntas y transmisiones para vehículos de tracción delantera, trasera, a las cuatro ruedas y vehículos industriales, utilizando en su fabricación medios y métodos de alta tecnología.



















