Una minuciosa operación de la Guardia Civil que ha culminado con la desarticulación de una activa célula delictiva. Los agentes del Puesto de Gondomar han detenido a un hombre de 35 años, vecino de Caldas de Reis, cuya detención el pasado 3 de febrero puso fin a una espiral de infracciones que abarcaba desde el robo con fuerza hasta delitos contra la seguridad vial.
La investigación, que se ha extendido durante casi cuatro meses, también ha permitido poner bajo la lupa a un segundo implicado, un joven de 25 años residente en Gondomar. Ambos individuos, según fuentes de la Benemérita, cuentan con un extenso historial de antecedentes policiales, lo que refuerza la tesis de una actividad criminal profesionalizada y persistente en la zona.
El rastro del cable telefónico y la barbacoa delatora
El origen de la investigación se remonta a octubre del pasado año. Una denuncia por el robo de cuatro garrafas de gasolina marcó el inicio de un hilo del que los agentes no dejaron de tirar. Apenas dos meses después, un segundo asalto en la zona se saldó con la sustracción de maquinaria diversa (un taladro y una bomba de trasvase) y doce cajas de plástico cargadas de leña.
El punto de inflexión llegó el día de Nochebuena. Los agentes localizaron las cajas de plástico robadas y, junto a ellas, un hallazgo revelador: metros de funda de cable telefónico y restos de cobre en el interior de una barbacoa. Este escenario permitió a los investigadores reconstruir el modus operandi de los sospechosos, quienes quemaban el recubrimiento del cable para extraer el metal y venderlo posteriormente. Las pesquisas permitieron localizar el punto de venta del botín, por el cual los presuntos autores habían obtenido un beneficio ilícito de 856,80 euros.

Una detención marcada por la imprudencia vial
Si bien el joven de 25 años comenzó a ser investigado formalmente el 30 de diciembre, el principal sospechoso fue localizado semanas después gracias a la colaboración entre la Guardia Civil y la Policía Local de Gondomar. El arresto del varón de 35 años no estuvo exento de complicaciones, sumando a sus cargos de robo y hurto una lista de delitos contra el orden público y la seguridad vial.
En el momento de su detención, el individuo no solo circulaba con el permiso de conducir retirado por la pérdida total de puntos, sino que arrojó resultados positivos en las pruebas de alcoholemia y en el test indiciario de drogas. A estos hechos se añadió una actitud de resistencia y desobediencia hacia los agentes de la autoridad, además de una acusación por estafa tras haber abandonado una gasolinera sin abonar un repostaje de 66 euros semanas atrás.
Libertad con cargos y disposición judicial
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con el detenido, han sido puestas a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vigo (Plaza Número 2). Tras prestar declaración, el órgano judicial ha decretado su libertad con cargos a la espera de juicio.
La resolución de este caso subraya la importancia de la colaboración ciudadana y la vigilancia sobre el mercado de metales, un sector especialmente sensible al robo de infraestructuras críticas como el cableado telefónico. Con esta actuación, las fuerzas de seguridad desactivan un foco de pequeña y mediana delincuencia que había generado una notable preocupación entre los vecinos de Gondomar y sus alrededores durante el último trimestre.





















