17012020Vie
Última edición: Vie, 17 Ene 2020 1pm

Un penalti inexistente, una expulsión kafkiana, un gol anulado, una mano en área contraria no pitada… Y así hasta el infinito. El Celta cayó de nuevo, pero esta vez no jugó mal, cometió errores y fue castigado de forma implacable por un árbitro que decidió decantar la balanza siempre hacia el mismo lado.

sucesos

celebración

tribunales