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Última edición: Sáb, 23 Mar 2019 10pm

El sol ha vuelto a Vigo para quedarse durante varios días. Aunque el domingo las nubes abrirán un paréntesis, el pronóstico meteorológico prevé cielos despejados para el viernes, el sábado y la próxima semana. No obstante, esos cielos despejados tendrán una doble consecuencia en las temperaturas, que tenderán a irse hacia los extremos: las máximas suben y las mínimas descienden de forma patente.

Mientras las lluvias son protagonistas en casi toda España, Vigo y su comarca continúan disfrutando de un verano tardío en este mes de octubre. Los termómetros registraron temperaturas mucho más altas de lo que son habituales en esta época del año y estas van a subir en los próximos días.

Tras unos días indeciso y alternando lluvia con jornadas tranquilas, el tiempo se estabiliza en Vigo a partir de este jueves. Lo hace, sin embargo, después de que pegar un subidón de temperaturas de ocho grados en sólo 24 horas. Los datos recogidos por Meteogalicia reflejan que la máxima de este miércoles fue de sólo 15,1 grados y el pronóstico para este jueves prevé alcanzar los 23º. De hecho, desde este mediodía se podía ver en Samil a atrevidos bañistas y gente tomando el sol.

Después de dos días con tormentas, lluvia y cielos cubiertos, Vigo recupera la senda del verano. El mal tiempo sólo supuso un paréntesis para refrescar un agosto que está siendo especialmente caluroso y que se despedirá también con altas temperaturas, pero con el matiz de que esta vez no serán extremas.

Vigo resistió al pronóstico de 36 grados que se ofrecía para este jueves y acabó quedándose en unos nada desdeñables 34 grados. La sensación de agobio fue intensa desde la mañana, notándose cómo azotaba el aire cálido a pesar de no pegar el sol a primera hora del día. A las 09.50 horas, este 2 de agosto ya era el día más caluroso de 2018 al registrarse la temperatura más elevada en lo que iba de año (30,83 grados).

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