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Última edición: Vie, 22 Nov 2019 2pm

El Concello de Vigo ha propuesto a la Federación de Peñas del Celta suprimir entre 500 y 600 butacas de la grada de Río Bajo para ganar espacio entre filas y que los aficionados puedan estar más cómodos mientras presencian los partidos. Así se lo ha trasladado este jueves el alcalde, Abel Caballero, a representantes del celtismo, con quienes se ha reunido en su despacho de la Praza do Rei.

El Concello de Vigo actuará sobre 338 de las 5.800 nuevas butacas de Río Bajo por la falta de espacio existente entre filas para que los espectadores se sienten cómodamente. Según ha asegurado el alcalde en rueda de prensa este viernes, la empresa encargada de la obra, a la que ha acusado de las deficiencias, será la encargada de asumir los trabajos y el coste que ellos conlleven.

Casualidad o no, el mismo día que el presidente del Celta ofrecía una rueda de prensa en la que, como era previsible, saldrían a relucir sus quejas sobre las obras del estadio de Balaídos y sobre la falta de explotación comercial, el alcalde de Vigo ha anunciado que la grada de Marcador, que se empezará a reformar este año, dispondrá de 2.600 metros cuadrados de uso comercial.

Las obras de Balaídos llevan tiempo siendo un quebradero de cabeza para el Celta y sus seguidores. Y prometen seguir siéndolo. El presidente del club vigués, Carlos Mouriño, ha advertido este viernes a los aficionados, y en especial a sus socios, que la reubicación de los espectadores de Marcador, que se prevé demoler en otoño, será “tremenda”.

Cuando el Concello de Vigo presentaba el pasado mes de febrero el proyecto de reforma de las gradas de Gol y Marcador, además de la construcción del nuevo aparcamiento, fijaba el inicio de las obras en el último trimestre del año “si no hay zancadillas”. Se refería Abel Caballero al informe de Augas de Galicia dando su visto bueno a la obra, necesario ante la cercanía del río Lagares.

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