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Última edición: Vie, 24 Ene 2020 9am

Balaídos es un “deja vú”. Da igual que sea la noche de Reyes, una tarde de otoño o una noche de invierno. Los regalos en defensa volvieron a pasar factura al Celta y esta vez un gol de Chimy Ávila evitó la victoria viguesa. La única buena noticia es que sale del descenso al superar al Mallorca.

Esta vez hubo implicación y también hubo plan, pero no hubo fortuna. Rafinha mandó como se espera de un jugador de su calidad, Olaza y Sisto estuvieron a gran nivel, el centro del campo funcionó, pero... (siempre hay un pero esta temporada) dos errores lo condenaron ante el Mallorca y sigue en puestos de descenso.

La lluvia constante que está registrando Vigo este jueves ha provocado inundaciones en la calle Olímpicos, que ha tenido que ser cortada al tráfico ante la acumulación de agua que se ha generado entre la entrada a las pistas de atletismo y el puente del río Lagares. A las 16.00 horas ya habían caído 40 litros por metro cuadrado en el núcleo urbano de la ciudad, una situación que se ha visto agravada con la pleamar, que tuvo lugar a las 16.18 horas.

Sergio González le ganó la partida a Óscar García y evitó un estreno triunfante del técnico catalán en Balaídos. El entrenador del Valladolid supo frenar el juego del Celta, igualó los esfuerzos y se llevó un empate de vuelta a Pucela. El equipo vigués estuvo espeso de ideas, sin la intensidad que le dio la victoria ante el Villarreal. El punto vale para fortalecerse frente al maratón que queda hasta lograr alcanzar los puestos tranquilos.

La derrota del Celta ante el Getafe fue dura, no solo por los tres puntos, sino sobre todo por las formas. La imagen del equipo fue deplorable y la estampa de Denis derrotado en el banquillo era el mejor ejemplo de lo que ocurría en el campo. Tras el partido, Aspas fue muy crítico.

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