En la primera parte, una excelente versión del Celta hincó la rodilla ante la efectividad del Real Madrid, que tuvo a Gareth Bale como punta de lanza. El conjunto celeste fue mejor, pero tras adelantarse en el marcador con un soberbio gol de Wass el conjunto visitante le dio la vuelta al encuentro con dos zarpazos.
Como prometió en la previa, Juan Carlos Unzué realizó cambios con respecto al partido ante el Barcelona. El técnico buscaba frescura, tanto este domingo como en la vuelta de Copa, y hubo cinco variaciones: regresó Rubén a la portería, cambió el centro de la defensa y entraron en el centro del campo Radoja y Tucu Hernández por Lobotka y Jozabed, respectivamente.
El Real Madrid intentó apabullar al Celta de inicio, pero sus energías duraron poco. Poco a poco, el equipo vigués se fue asentando en el terreno de juego y encontrando espacios tras los pivotes madridistas. Alternaba balones al pie con pelotas largas para Maxi Gómez y Aspas, que se entendieron bien en estos primeros minutos. El moañés, precisamente, pudo adelantar al Celta a los 12 minutos. Remató un estupendo centro de Hugo Mallo y se encontró con el palo. Una magnífica ocasión desperdiciada.
El Madrid seguía sin dar señales de vida y el Celta corría y disfrutaba. Encontraba espacios y los sabía aprovechar. A los 24 minutos, lanzó una contra tras un error de Varane. Maxi le cedió el cuero a Wass en la frontal, pero este, con todo a favor, disparó demasiado flojo y el balón se fue a las manos de Navas. La replica del Madrid llegó en la siguiente juega, con un lanzamiento de Casemiro desde fuera del área que logró despejar Rubén.
Pasada la media hora, llegó el gol de Celta en una velocísima jugada a la contra. Aspas asistió a Wass, que se encontraba al límite del fuera de juego. El danés avanzó metros y cuando se estaba aproximando al área, tuvo la sangre fría necesaria para enviar una vaselina que cogió adelantado a Keylor Navas.
La templaza que tuvo Wass en el gol fue la que le faltó al Celta tras adelantarse en el electrónico. No supo dormir el partido y en apenas tres minutos el Real Madrid le dio la vuelta al resultado gracias a dos zarpazos de Bale. El 1-1 llegó tras una asistencia de Kroos en una jugada en la que fue clave la velocidad del galés, que batió a Rubén con un disparo cruzado. En el 1-2 el asistente fue Isco y Bale se adelantó a Hugo Mallo.
El Celta, por tanto, se marchó al descanso sin haber sabido aprovechar su superioridad y lamentando la efectividad del Real Madrid.
Los de Unzué no se resignaron a caer ante el campeón de Europa y en la segunda parte siguieron mostrándose superiores a su rival. El Celta tenía la pelota, pero le costaba tejer ocasiones de peligro. El que más se acercó en los primeros minutos de la segunda parte fue Jonny con un peligrosísimo disparo desde la frontal.
Avanzaban los minutos y el Real Madrid continuaba desaparecido. El Celta, por su parte, se apoyaba en un inmenso Iago Aspas, que aparecía por todas las zonas del terreno de juego. Y precisamente el moañés desperdició una ocasión inmejorable para empatar el encuentro. Tras una buena jugada con pared entre Jonny y Aspas, el delantero se plantó ante Keylor Navas y el portero blanco lo derribó. Jaime Latre no lo dudó y señaló penalti. El propio Aspas fue el encargado de lanzar y errar la pena máxima. Navas adivinó sus intenciones y con una gran mano despejó el esférico.
Unzué intentó que su equipo no notase este mazazo aportando frescura al mediocampo y al ataque con un doble cambio. Radoja y Pione Sisto le dejaron su sitio a Lobotka y Emre Mor, respectivamente. El Celta, con ánimos renovados, lo siguió intentando y obtuvo el premio que buscaba. Cuando quedaban diez minutos, Wass centró desde la derecha y encontró a Maxi Gómez, que se elevó por encima de todos para mandar el balón a la red.
El Real Madrid trató de empujar tras recibir este segundo tanto, pero el Celta tampoco renunció a ir a por la victoria y en el 87 Iago Aspas reclamó un penalti tras ser derribado por Marcelo. Poco después, Rubén sacó de puños un disparo de Lucas Vázquez, que estaba solo dentro del área. El Celta resistió este acoso final y sumó un punto que le da moral aunque es insuficiente para acercarse a los puestos europeos.
Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Radoja (Lobotka, min. 72), Wass (Jozabed, min. 90), Tucu Hernández; Iago Aspas, Maxi Gómez y Pione Sisto (Emre Mor, min. 72).
Real Madrid: Keylor Navas; Achraf, Nacho, Varane, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Lucas Vázquez, min. 76); Isco (Kovacic, min. 76), Cristiano Ronaldo y Bale (Asensio, min. 84).
Goles: 1-0, min. 32: Wass; 1-1, min. 35: Bale; 1-2, min. 38: Bale; 2-2, min. 81: Maxi Gómez.
Árbitro: Jaime Latre (colegio aragonés). Mostró tarjeta amarilla a los locales Hugo Mallo; y a los visitantes Casemiro y Navas.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 18ª jornada de Primera División disputado en el estadio de Balaídos ante 20.872 espectadores.




















