Esta encuesta fue realizada tras la campaña que lanzó el club hace un par de meses y, según explicó Mouriño, la encargada de llevarla a cabo fue «una empresa profesional» que utilizó una muestra «muy representativa» de 1.200 personas con un margen de error del 3%.
Mouriño ofreció este lunes los datos obtenidos, que fueron presentados a los distintos grupos municipales: «El 58% de los encuestados, fueran o no celtistas, estaba de acuerdo con la venta de Balaídos. El 68% estaba de acuerdo con que se nos diese una licencia para construir un nuevo estadio en Vigo». Según el presidente, estos datos revelan que «eso de que la gente no está con la venta de Balaídos o con una licencia nueva lo hemos echado abajo totalmente».
Pero a pesar de que esta encuesta diga que la mayoría de los vigueses está a favor de las peticiones del Celta, el alcalde Abel Caballero, que este lunes no quiso valorar las palabras del presidente, reiteró recientemente que no está dispuesto a vender Balaídos. Además, ningún grupo político con representación en el Concello se ha mostrado favorable a que la ciudad se desprenda del estadio.




















