Algunos de los intervinientes cuestionaron la actuación de Mouriño, pero otros le mostraron su apoyo contra el regidor vigués. En cualquier caso, se pusieron sobre la mesa los principales temas que han generado fricción en los últimos años.
El que más “tristeza” genera al máximo mandatario del Celta es la ciudad deportiva, cuya situación definió como “curiosa”. “En Vigo no se nos permite [construirla] y si buscamos fuera se nos dice que la Xunta se quiere llevar el Celta fuera de Vigo”, apuntó el presidente en referencia a las acusaciones de Caballero contra el Gobierno gallego.
“Fueron rechazados cuatro proyectos. Y también hablamos con la Xunta de Galicia. Pero nos dicen que si aquí no se puede hacer, no nos vayamos a otro sitio. ¿Quién va contra la ciudad? ¿Quién es el que prohíbe el desarrollo del Celta en Vigo?” cuestionó el propietario del club vigués.
A pesar de todo, anunció que “vamos a seguir luchando por tener una ciudad deportiva muy digna y muy buena y sin que nos importe dónde esté ubicada”. Por último, lanzó un aviso a navegantes: “La haremos donde la tengamos que hacer y la haremos contra quien la tengamos que hacer”. La sentencia fue respondida con un fuerte aplauso por parte de los accionistas.
La inversión en Balaídos
Las deficiencias que presenta Balaídos y las dudas sobre la calidad de la obra también estuvieron presentes en el debate. Los ponentes coincidieron en criticar la gestión de Abel Caballero en esta parcela y el resultado de la reforma. Además, Mouriño sigue sin conseguir que el Concello de Vigo le transmita garantías y seguridad.
“No somos capaces de concretar algo que tenga una entidad jurídica para saber que lo que se está haciendo es definitivo. Va a ser muy difícil que todos estemos conformes”. A pesar de ello, admitió con resignación que no atisba grandes soluciones. “Otra cosa es que lleguemos a un acuerdo por motivos de no poder construir en otro sitio o por haber una inversión. Pero eso no será porque estemos conformes”, advirtió.
“Aquí algo está fallando. Hemos tenido reuniones pero lo que no tenemos son soluciones. Ojalá podamos tener soluciones y nos dejemos de tanta reunión”, deseó.
Con todo, uno de los puntos que más enfadó al presidente céltico fueron las cifras desveladas en varias ocasiones por el alcalde de Vigo a la hora de repasar las inversiones de las diferentes partes en el estadio, diciendo que el Celta sólo había pagado 930.000 euros.
“Nos lo repiten y nos lo repiten, creyendo que repitiéndolas son ciertas”, censuró Mouriño, que desveló que el club ha gastado en 6.130.000 euros en Balaiídos. “Se sabe y lo podemos demostrar. ¿Por qué no se reconoce? ¿Por qué no se dice? Nos lo preguntamos”, señaló.
De esos más de seis millones, cuatro se invirtieron entre 2015 y 2017. “Ahora bien, si lo que se quiere decir es que en cemento gastamos 900.000 euros es verdad. ¿Pero quién arregló todos los vestuarios? ¿Quién arregló todos los baños? El Real Club Celta. Y ahí están las facturas. ¿Quién puso toda la megafonía, que en teoría estaba incluida? Ponemos las facturas a disposición de quien las quiera”, espetó.





















