«Tenemos que estar muy agradecidos porque la reforma es importante, pero eso no quiere decir que estemos satisfechos. Del proyecto ha desaparecido el párking. Para nosotros es vital. Nos parece algo fuera de toda lógica. Después está el inconveniente con la recogida de aguas. Al meter los vestuarios a nivel diferente tenemos muchos problemas. Hay cierta desconfianza de que se puedan dar inundaciones graves. El presupuesto para la remodelación de Tribuna de 6 millones de euros se bajó a 4. Se quitaron cosas que estaban en la reforma. Por eso seguimos teniendo mucha desconfianza en la remodelación», aseguró el presidente del Celta este lunes en su encuentro con los medios.
La baja asistencia a Balaídos esta temporada es preocupante. Mouriño, sin embargo, asegura que solventar este problema no está en las manos del Celta. «Hay dos formas de mejorar. Una, terminar el estadio. La segunda, solucionar los problemas de incomodidad. Son ajenas a nosotros. No se puede gastar ese dinero en un campo de fútbol y no hacer un aparcamiento. Además, En la grada antigua de Tribuna no llovía y ahora en la nueva llueve. Tenemos unos parámetros y vemos lo que está pasando. Cuando amenaza un poco de lluvia, mucha gente ya no se mueve de casa. Esas primeras filas en las que llueve se multiplicaron», comentó Mouriño, que también reconoce que los datos de asistencia han bajado debido a que el Concello no ha podido abrir al público la grada de Fondo por unos problemas burocráticos, lo que ha reducido el aforo del estadio en 1.600 plazas.
El presidente, sin embargo, dice que no está especialmente preocupado por el poco público que se congrega en Balaídos: «Me preocuparía más que perdiésemos número de socios. No ha sido así y eso es un motivo de satisfacción relativa». El Celta cuenta ahora mismo con 22.104 abonados, una cifra muy similar a la del pasado año.




















