«La asistencia se está resintiendo bastante porque hay muchísimo fútbol y constante. La gente se cansa y puede pagar una entrada al mes, pero no dos, tres o cuatro, como esta temporada. Lo que tenemos que ver es el número de abonados que tenemos y está en una cantidad razonable para la población que tiene Vigo, si la comparamos con otros clubes. Esa gente sigue siendo muy fiel y paga. El problema es que paga por incomodidad y no se quiere dar de baja, puede ser una razón importante para el descenso de asistencia», explicó el presidente en su encuentro digital con los aficionados.
Y es que Carlos Mouriño no cree que los precios de Balaídos sean caros, por lo que no considera este aspecto una razón para la baja afluencia. «Con la cuota de alta quisimos fidelizar al socio. Si somos el cuarto equipo con los carnets y las entradas más baratas de España, no estamos tan mal. Nos gustaría rebajar más, pero tenemos que decir que hasta aquí podemos llegar», comentó.
El máximo accionista céltico cree que el club trata bien a sus abonados a pesar de que las quejas por distintos motivos se han sucedido en las últimas temporadas. «Estamos pendientes del abonado y ojalá pudiéramos resolver todos los casos, sobre todo los particulares, pero cada vez hay una injerencia mayor de la Liga en todo lo que tenemos que hacer y eso nos marca. Uno de los mayores defectos, por ejemplo en Liga Europa, es que no disponemos del estadio, nos obligan a cambiar a socios de lugares. Son sus propias normas y cada vez las están endureciendo más», dijo.
Mouriño reiteró que las deficiencias en las obras de reforma son otro factor que provoca que vaya menos gente al campo. «Creo que se ha empeorado la situación de los socios en Tribuna y en Preferencia. Llegamos al estadio y nos causa una buena impresión, pero hasta ahí. A partir de ahí, lo que se construyó tiene una serie de carencias que para tener un campo en esas condiciones con una concesión no lo podemos asumir», explicó.




















