Torrecilla explica que su intención era buscar un nuevo reto y reconoce que incluso a su propia familia le costó entender el porqué de su marcha, sobre todo después de que el Celta lograse la clasificación para la Liga Europa. «Era muy importante que mi familia pudiera entender la decisión de cambiar de club. Vengo de un lugar muy diferente. La primera reacción de mi mujer fue decir que nunca habíamos trabajado en un equipo que jugaba en Europa. Yo le dije que en el Betis quiero desarrollar un trabajo parecido al de Vigo, pero que si en el Betis entrábamos en competición europea no nos marcharíamos. La pasión con la que se vive aquí el fútbol es inigualable», señala.
El director deportivo explica que «si consigo que con la ayuda de todo el Betis esto salga bien, habré conseguido algo impresionante en mi profesión. Los dos proyectos más difíciles de gestionar en España son Valencia y Betis, cada uno por sus causas. Si salgo de Vigo es para afrontar un reto, un Miura».
Por otra parte, admite que mucha gente sigue sin comprender su decisión de marcharse de Vigo. «Al Betis era imposible decirle que no, aunque muchos no se expliquen que haya podido dejar atrás a un equipo clasificado para jugar en Europa», comenta.
Torrecilla, aun así, asegura que tanto él como su familia se encontraban muy a gusto en Vigo. «Nos hicimos unos vigueses más. Compramos nuestra casa en Vigo. Estuvimos siete años y es el proyecto deportivo en el que más tiempo he estado. Las raíces de charro no las voy a perder nunca, pero es cierto que en Vigo me hicieron sentir como un vigués más», concluye.




















