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Última edición: Mié, 18 Sep 2019 9pm

Eibar-Celta (1-0)

El Celta no se sobrepone al caos propio y al arbitral

El conjunto celeste encajó una derrota este sábado ante el Eibar en un partido en el que no estuvo cómodo y acabó desesperado con Munuera Montero

19 Noviembre 2016 por
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Munuera Montero, mostrándole una tarjeta a un jugador del Celta. / Foto: LFP Munuera Montero, mostrándole una tarjeta a un jugador del Celta. / Foto: LFP

El Celta cayó este sábado en Eibar en un partido muy flojo de los de Berizzo. Los locales se adelantaron en el marcador a los diez minutos de juego gracias a un tanto de Fran Rico. Los celestes, con numerosos cambios y con un esquema novedoso, no se encontraron cómodos en ningún momento. En la segunda parte, además, el Celta se topó con el árbitro Munuera Montero, que no señaló un claro penalti sobre Bongonda.

Berizzo planeó un extraño experimento para este partido. Hubo muchas rotaciones -Pione Sisto, Tucu Hernández, Cabral o Jonny comenzaron en el banquillo- y el técnico decidió colocar a Hugo Mallo en el puesto de mediocentro junto a Radoja. Esta apuesta ya la había ensayado la pasada semana en el Memorial Quinocho, pero esta vez solo duró diez minutos, el tiempo que tardó el Eibar en adelantarse en el marcador.

Y es que el conjunto local saltó al terreno de juego mucho mejor plantado ante un Celta que parecía un tanto desconcertado con tantos cambios. Rossi jugó arriba acompañado por Bongonda y Señé por las bandas y Wass, ante la presencia de Mallo en el centro del campo, adelantó su posición a la mediapunta. Este inédito esquema no funcionó. El balón fue del Eibar en los primeros minutos y el Celta sin posesión no se siente cómodo. El inicio del encuentro estuvo marcado por el acoso constante a la portería de Rubén.

El primero en probarlo fue Sergi Enrich a los dos minutos de juego. El portero del Celta logró despejar su disparo. Poco después, Fran Rico no perdonó. El excéltico Adrián (el hijo de Míchel) cabeceó al larguero y el futbolista de Portonovo recogió el rachace y batió a Rubén.

El gol provocó una reacción en el banquillo. Berizzo decidió deshacer su plan inicial y el Celta pasó a jugar con defensa de cinco. Mallo se situó como carrilero y Roncaglia pasó al flanco derecho del centro de la defensa. En mediocampo, Wass retrasó su posición. La intención era que el equipo se mostrase sólido atrás y facilitar la salida de balón. Pero el Celta no logró ni una cosa ni la otra. Y es que apenas le duraba el esférico en los pies y el Eibar seguía acechando la portería de Rubén.

El conjunto vasco rozó el segundo gol en más de una ocasión. En una de ellas, Rubén se vio obligado a sacar un peligroso centro-chut de Inui. Por su parte, el único bagaje ofensivo del Celta en la primera media hora fue un disparo lejano de Señé que Riesgo atajó sin excesivos problemas.

En el último tramo de la primera mitad los de Berizzo al fin tuvieron un respiro. Lograron controlar la posesión, aunque lo hicieron sin demasiada mordiente. Se sucedían los pases en horizontal. Nadie parecía capaz de imprimirle una marcha más al juego. Pero, al menos, el Eibar ya no creaba tanto peligro.

A pesar de su malísima primera mitad, el Celta pudo empatar antes del descanso. Señé le envió un preciso pase a Bongonda que lo dejó solo ante Riesgo. El belga volvió a demostrar que la finalización no es lo suyo y el meta local despejó su remate con el pie derecho.

El Celta necesitaba cambiar su cara tras el descanso. Pero la segunda mitad tampoco empezó bien. En el primer minuto Adrián envió un balón al palo y cuando se habían cumplido apenas cuatro minutos de juego, el Eibar gozó de otra buena ocasión. Adrián realizó una pared con Dani García dentro del área y se plantó ante Rubén. El portero se mostró acertado y rechazó el balón.

Los céticos seguían mostrándose como un equipo perezoso y sin armas ofensivas y Berizzo movió el banquillo. El primero en entrar en el campo fue Tucu Hernández y poco después lo hizo Pione Sisto. El danés, precisamente, fue el protagonista de la primera jugada polémica del partido. Cayó al suelo dentro del área tras tropezar con el local Dani García en el minuto 72. El árbitro no vio penalti a pesar de que la jugada ofrecía dudas y de las tímidas protestas de los jugadores del Celta.

Cuatro minutos después, Munuera Montero despertó ya de modo unánime la ira de los futbolistas celestes. El colegiado dejó sin castigo un derribo de Riesgo a Bongonda dentro del área. El portero arrolló al jugador belga, pero el árbitro tampoco vio penalti en esta acción.

El Celta no estaba demasiado acertado y tampoco contaba con la colaboración de Munuera Montero, que desesperó a los célticos y comenzó a enseñar tarjetas a diestro y siniestro. Expulsó a Sergio, que se encontraba en el banquillo, y a Mallo, cuando el partido ya había acabado.

 

Eibar: Riesgo, Arbilla, Lejeune, Ramis (Gálvez, min. 82), Luna; Dani Garcia, Fran Rico; Pedro León (Escalante, min. 70), Adrián, Inui (Rubén Peña, min. 63) y Sergi Enrich.
Celta: Rubén; Roncaglia, Sergi Gómez, Fontás, Planas (Guidetti, min.74); Hugo Mallo, Radoja; Señé (Pione Sisto, min. 66), Wass (Tucu Hernández, min. 52), Bongonda; y Rossi.
Gol: 1-0, min. 9: Fran Rico.
Árbitro: Munuera Montero (colegio andaluz). Mostró tarjeta amarilla a los locales Rubén Peña y Ramis; y a los visitantes Bongonda, Roncaglia, Tucu Hernández, Guidetti y Rubén. Mostró tarjeta roja al céltico Sergio, que se encontraba en el banquillo, y a Hugo Mallo una vez finalizado el encuentro.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 12ª jornada de Primera División disputado en el estadio de Ipurua ante 5.503 espectadores.

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