«Creo que jugamos un partido muy bueno. Cuando íbamos 3-0 hubo opción del cuarto. El equipo se apoyó de una gran presión. Ajustamos muy bien en el plano táctico, incomodamos a Las Palmas en la salida de balón, nos defendimos con criterio y no sufrimos. Frente a un rival que juega muy buen, haberlo sujetado es meritorio. El resultado aún siendo claro, no describe lo que pasó. Creo que hemos sido más superiores que lo que refleja el 3-1 final. Jugamos una hora muy buena», dijo Berizzo en rueda de prensa.
El técnico destacó el buen tono físico del equipo, al que ve preparado para el intenso mes de abril que le espera. Cree que se debe a dos factores. «El equipo está muy bien preparado, pero creo que también se alimenta de una gran ilusión y una gran convicción en la manera de jugar. Hoy estaba a prueba ante un equipo similar. Hubo un gran trabajo táctico que nos terminó dando una gran victoria ante un rival complejo», explicó Berizzo, que aseguró que «nos vamos reforzados. Hubo muchas actuaciones para destacar y colectivamente fue una expresión de equipo muy buena».
Berizzo tuvo palabras de elogio para Rossi. «Estoy muy contento, pero no exactamente porque marcó tres goles, sino porque su comportamiento es ejemplar. Es un profesional en toda la dimensión de esa palabra. El trabajo que ha hecho hoy habla de una gran humildad. Me pone muy contento que haya jugado como jugó hoy y que haya marcado tres goles», dijo.
El entrenador argentino también se refirió a la actuación de Jozabed. «Creo que cuando Jozabed encuentra el balón transforma el fútbol de una manera tan simple que lo hace bello. Es un futbolista muy inteligente que tiene un concepto del juego muy maratónico. Sin Jozabed o Wass, ni Aspas ni Pione ni Rossi habrían encontrado las espaldas de la defensa».
Berizzo, por último, cree que su equipo mostró ante Las Palmas una versión un poco diferente a la habitual. «El peligro lo generamos a partir del robo, no de la construcción. Estuvimos muy certeros, muy agresivos y muy dañinos. Tenemos diferentes caras. A veces replegamos e invitamos al rival a ponerla en juego y robársela. Un equipo necesita defenderse bien en campo rival y propio y no perder el peligro de sus atacantes», finalizó.




















