«Preferiría no volver a casa. Pero así ha sido el sorteo, muy duro, muy complicado. Intentaremos pelear la eliminatoria. Estoy convencido de que tenemos la capacidad para hacerlo. Hay que hacer un muy buen partido en casa y la semana siguiente ir al Camp Nou y por qué no, intentar pasar. Aunque sea difícil estamos convencido de que podemos hacerlo», indicó antes de la sesión de este sábado.
Fontás recordó que el Celta se ha especializado en las últimas campañas en obtener buenos resultados ante el Barcelona. «En los últimos años hemos sacado algún resultado positivo contra ellos. Estoy convencido de que ellos contentos del todo con el sorteo tampoco habrán quedado. Les hemos complicado algunas veces y esta temporada hemos sacado un empate en el Camp Nou. Somos ambiciosos», dijo.
Tras el duelo de Copa, llegará a Balaídos el Real Madrid para disputar un partido de Liga. Fontás asegura que este duro comienzo de 2018 les motiva. «Es un calendario bonito para empezar el año. Son los partidos que todos queremos jugar. Si es verdad que desgastan mucho. Exigen un nivel de concentración, de ritmo y de físico muy alto. Tenerlos tan juntos se puede notar, pero no es excusa. Tenemos que intentar competir al máximo con estos equipos. Eso hablará muy bien del nivel de nuestro equipo», comentó.
Respecto a la posible ausencia de Messi y Luis Suárez en el partido del próximo jueves por su regreso tardío de vacaciones, Fontás señaló que prefiere no fijarse en las ausencias de su rival. «Son jugadores muy importantes para ellos, que marcan la diferencia. Pero si no están, jugarán otros que también nos pueden complicar mucho la vida. Si están pero llegan un poco más tarde, les puede afectar, pero también he visto a Messi llegar pocos días antes de un partido y luego marcar la diferencia. Nosotros prepararemos el partido independientemente de si ellos juegan o no juegan. Pensaremos en el Barça en conjunto, no solo pensando en Messi y en Suárez», dijo.
Por último, el central reconoció que tienen una «espina clavada» con la Copa tras las dos últimas eliminaciones en semifinales, siendo especialmente dolorosa la del pasado año. «Fue muy duro, pero nos da aún más motivación para afrontar esta competición una vez más. Tenemos un rival muy duro, pero el equipo está como con una espinita clavada con esta competición. Llevamos dos semifinales seguidas y la del año pasado fue muy dura. Estamos con mucha ilusión. No va a ser fácil, pero por qué no soñar. Si pasamos esta ronda, hemos dejado a uno de los candidatos máximos fuera. Son dos partidos para darlo todo y quitarnos esa espinita», finalizó.





















