“Está claro que aquella hoja de ruta inicial, con aquellas fotos de campaña en las que hablaba de que Tribuna estaría ya lista y de que tendríamos un nuevo Balaídos en 2017, ha quedado ridiculizada por la realidad. Por ello exigimos respeto y concreción”, dijo Fidalgo.
En este sentido, el edil popular considera que es “increíble” que, cada vez que se le pregunta por la reforma de Balaídos, el alcalde “se niegue a responder o responda con un chiste”. “Hace meses que venimos denunciando esta situación”, prosigue Fidalgo, quien explica que, pese a todo, Caballero sigue sin concretar nada, sin dar explicaciones sobre la reforma de Tribuna y el resto del proyecto, y «faltando al respeto» a los aficionados y a todos los vigueses. “Estamos huérfanos de información”, apunta.
Por este motivo, el concejal popular recuerda que su grupo ha presentado una moción que se debatirá en el pleno del próximo martes con el objetivo de que el gobierno local informe sobre los problemas del proyecto y si existe una nueva planificación de las obras en la grada de Tribuna; que aclare los plazos que manejan para terminar los trabajos, así como si estos van a suponer un incremento de costes; y que indiquen las previsiones que tienen para las gradas de Río, Marcador y Gol.
“Es una moción con la que buscamos facilitarle el trabajo a Caballero permitiéndole que explique todas estas cosas. Aunque nos tememos que se va a escapar del pleno cuando le toque hablar, como ya nos tiene acostumbrados”, apunta Fidalgo.
En este contexto, prosigue, «la situación se veía venir desde el primer minuto», toda vez que al proyecto «siempre le ha faltado definición, concreción y rigor técnico”. Además, añade, “seguimos sin proyecto para la grada de Río, ni para Marcador, ni para Gol”.
En esta situación, Fidalgo Iglesias considera «asombroso» el silencio del alcalde. Un silencio, subraya, que tiene indignado al club, a la afición y a la ciudad. “Y lo único que se le ocurre decir es que se puede jugar sin una grada o que se puede reubicar a la gente”, incide, alertando del riesgo que entraña la situación ante la visita de los inspectores de la UEFA.
“Por el momento, sólo sabemos que con casi toda probabilidad el Celta no podrá jugar en casa su primer partido de Liga; y que después de haber presentado tantas maquetas, los aficionados de Rio, Gol y Marcador tendrán que seguir sufriendo incomodidades y esperando la concreción de un proyecto que no acaba de llegar”, concluye.




















