Eso sí, se espera que las obras ya estén finalizadas y la grada operativa para el siguiente duelo en casa de los celestes, que tendrá como rival al Atlético de Madrid el fin de semana del 10 y el 11 de septiembre -habrá parón liguero entre la 2ª y la 3ª jornada-, y para el debut en Liga Europa, que se producirá el jueves 15.
«La obra de la grada de Tribuna estará concluida a mediados de septiembre. Nuestro calendario apunta a tenerla operativa en el segundo partido del Celta en Balaídos, el 11 de septiembre ante el Atlético de Madrid, y también para el primer encuentro de la Liga Europa, el 15 de septiembre», explicó este lunes David Regades, concejal de Fomento del Concello de Vigo, que achacó el retraso en las obras a que «los técnicos valoraron que era necesario reforzar las estructuras y así se está haciendo. Lo importante es la seguridad de una instalación que cada domingo reúne a cientos y cientos de personas».
Regades también destacó que «como viene insistiendo el alcalde, la prioridad para nosotros es la seguridad del estadio. Lo que no podemos consentir es el abandono que en los últimos 50 años venía sufriendo el estadio de Balaídos sin ninguna atención por parte de los gobiernos municipales».
Respecto al retraso en la instalación de la iluminación, el concejal aseguró que de momento se mantendrá la antigua y que cuando la obra tanto en Tribuna como en Río esté concluida esta será sustituida por una más moderna. «El Celta arrancará la Liga con exactamente la misma luz con la que concluyó la temporada. En cuanto se termine la grada de Tribuna y la de Río instalaremos una iluminación extraordinaria, de alta resolución, como tienen los estadios más importantes del mundo», dijo.
Por otra parte, Regades resta importancia a este retraso en las obras. «Una dilación de dos o tres semanas en una actuación de este calibre, en una obra de más de 5 millones, no se puede considerar un retraso. Todo lo contrario, estamos haciendo una obra en tiempo récord y con un gran esfuerzo por parte de los técnicos municipales, del alcalde y de las empresas colaboradoras», comentó. El concejal incluso se atrevió a comparar este retraso con el del estadio de San Mamés. «Un nuevo Balaídos es un Balaídos de rango europeo, llamado a durar 50 o 75 años. Todos recordamos otros estadios, como el de San Mamés, que tuvieron una grada cerrada durante meses en plena competición. O la de Río, cuando se hizo para el Mundial 82, que estuvo cerrada durante todo un año. Los aficionados y el Celta comprenden que las obras son obras. ¿Qué son unas semanas comparadas con las obras de San Mamés o de Balaídos en 1982? Yo creo que no son nada. Lo que hay que hacer es una obra con seguridad y que garantice un uso y un funcionamiento para los próximos 50 años», explicó.
Por último, acusa al Partido Popular de poner trabas y de estar detrás de las voces críticas que se quejan por el retraso en las obras. «Las incomodidades que podrían sufrir unos pocos aficionados a principio de temporada son parecidas a las manifestaciones que teníamos de unos pocos vecinos cuando realizábamos las humanizaciones, movidos por un partido político, el PP. Qué está haciendo el PP en Balaídos. Gobierna en España, en la Xunta y Zona Franca y no están haciendo ninguna aportación para la reforma de Balaídos», finalizó.
El PP insiste en la «chapuza»
Por su parte, el concejal popular Miguel Fidalgo insistió este lunes en sus críticas por el retraso en las obras de Balaídos. Calificó de «chapuza» la actuación del alcalde, al que considera «único responsable», ya que «ha licitado las obras y contratado al arquitecto y a la empresa constructora».
«Con sus palabras, Caballero reconoce que elaboró un proyecto que era un auténtico peligro, que ponía en riesgo la seguridad de los vigueses y de los ciudadanos», apuntó Fidalgo, que considera «indignante y una auténtica tomadura de pelo que ahora no haya fecha concreta para poder volver a utilizar el estadio» y lamenta que «Vigo esté de nuevo en boca de toda España y esperemos no estar en boca de toda Europa cuando vengan los inspectores de la UEFA».




















