El Celta recibió este 5 de enero a los aficionados celestes en una jornada muy especial para acoger un entrenamiento a puertas abiertas, una cita que permitió adelantar por unas horas la llegada de los Reyes Magos, y que supuso todo un récord de participación y una nueva muestra de la ‘comunión’ actual entre club y celtismo.
Desde muy temprano, numerosas familias se acercaron al estadio con la ilusión de ver de cerca al equipo, sacarse una foto o conseguir la firma de su jugador favorito.
Coincidiendo con las vacaciones de Navidad y tras la victoria frente al Valencia, la afición respondió y acompañó al primer equipo en una sesión preparatoria previa al partido del lunes ante el Sevilla FC.
A las once de la mañana, los jugadores saltaron al césped en un día frío, pero arropados por el calor de de 6.511 aficionados, la mayor asistencia registrada en un entrenamiento a puertas abiertas en el estadio municipal de Balaídos.
Al finalizar la sesión, los futbolistas compartieron tiempo con los aficionados, poniendo el broche de oro a una mañana cargada de ilusión que para muchos fue un regalo de Reyes adelantado.























