El Celta fue mejor que el Barcelona en la primera parte. Los de Unzué propusieron una presión alta y lograron adueñarse del balón sujetándose en un soberbio Lobotka. La cara negativa fue que un desajuste defensivo permitió que el Barça se adelantase en una contra. Pero el Celta continuó firme en su plan y Pione Sisto, tras una gran jugada, empató el encuentro.
El plan B del Barcelona se vio superado desde el principio por un Celta intenso y vertical que quiso tener el balón y que supo qué hacer cuando este no estaba en sus pies. La primera ocasión para los celestes llegó en el minuto 7. Wass se inventó un preciso pase para Aspas. El moañés controló sin demasiada precisión y perdió unos segundos clave que le sirvieron a Semedo para llegar desde atrás, arrebatarle el balón e impedirle que encarara a Cillessen.
El Celta parecía tener el partido controlado ante un Barcelona al que le costaba tener posesiones largas. Sin embargo, al cuarto de hora los de Valverde lograron aprovecharse de un desajuste defensivo local. El Celta perdió el balón prácticamente en su área y Denis Suárez lanzó la contra. Le acompañó André Gomes, que encontró una autopista por la banda derecha. La jugada había cogido a Mallo muy lejos del balón y Gomes, sin oposición, llegó hasta el área y encaró a Lobotka, que había tenido que escorarse a la derecha para tapar la banda. El portugués logró irse del eslovaco y centró al área, donde apareció Arnaiz para batir a Sergio con un disparo pegado al palo.
Demasiado castigo para el Celta, que era el que estaba proponiendo más juego. El tanto, además, provocó unos minutos de incertidumbre. Pero los de Unzué demostraron personalidad y fe en su plan y pronto volvieron a hacerse con la manija.
Y precisamente en una contra, el Celta logró igualar el partido. Pione Sisto condujo por la izquierda y envió el balón a la frontal. Iago Aspas intentó dejar el balón franco a Jozabed para que este disparara a puerta. Sin embargo, el esférico, tras un rachace, le llegó a Maxi Gómez. El uruguayo levantó la cabeza y en vez tirar a portería, asistió a Aspas, que estaba solo en el área pequeña. El disparo del moañés se estrelló en el larguero primero y en el cuerpo de Cillessen después. El esférico le llegó muerto a Pione Sisto, que no perdonó: a pesar de no tener prácticamente ángulo, batió el meta holandés con un potentísimo disparo que se coló por la escuadra.
El partido volvía a estar igualado en el marcador y de nuevo mandaba el Celta en el campo. Este dominio, no obstante, fue inane, ya que la única oportunidad de la que dispuso el conjunto celeste antes del descanso fue un disparo de Wass que se marchó fuera.
La segunda parte comenzó con una versión más audaz del Barcelona, que se propuso encarrilar la eliminatoria. En estos primeros minutos, Arnaiz volvió a ser protagonista. Primero dispuso de un mano a mano con Sergio que el portero de Catoira envió a córner. Poco después, un cabezazo suyo se marchó fuera por poco. El Barcelona apretaba y Denis Suárez perdonó un gol en el 58 tras un espléndido centro de Semedo. El Barcelona había obligado a retroceder al Celta, que aguantaba el chaparrón como podía. En el minuto 60, Busquets, envió al larguero un zapatazo desde fuera del área.
El equipo estaba cansado, era el momento preciso para mover al banquillo. Unzué oxigenó el centro del campo sustituyendo a Wass por Brais Méndez e introdujo pólvora seca arriba dando entrada a Emre Mor por un exhausto Pione Sisto. El internacional turco fue protagonista nada más salir al campo al disponer de dos ocasiones casi consecutivas. En la primera, Cillessen detuvo su flojo disparo con la derecha. En la segunda, mucho más peligrosa, disparó ya con la izquierda y el balón se marchó fuera lamiendo el palo. Los cambios habían logrado cambiar la tendencia.
Valverde también movió ficha y en apenas cinco minutos agotó los cambios. Entre los jugadores que saltaron al campo se encontraba Dembélé, que volvió a los terrenos de juego tras casi cuatro meses lesionado. Precisamente el francés gozó de una ocasión a diez minutos del final. Sergio, seguro, mandó el balón a córner.
Los últimos minutos fueron frenéticos. Había nervios en ambos bandos. Los celestes buscaban un resultado mejor y los culés querían ampliar su ventaja. Los porteros tuvieron que intervenir en un par de ocasiones, pero el marcador ya no se movió. El próximo jueves, en el Camp Nou, se sabrá qué equipo avanza a cuartos de final.
Celta: Sergio; Hugo Mallo, Sergi Gómez, Fontás, Jonny (Roncaglia, min. 81); Lobotka, Wass (Brais Méndez, min. 67), Jozabed; Iago Aspas, Maxi Gómez y Pione Sisto (Emre Mor, min. 66).
Barcelona: Cillessen; Semedo, Piqué, Vermaelen, Digne; Busquets, André Gomes, Paulinho (Rakitic, min. 70); Aleix Vidal (Sergi Roberto, min. 76), Arnaiz (Dembélé, min. 71) y Denis Suárez.
Goles: 0-1, min. 14: Arnaiz; 1-1, min. 30: Pione Sisto.
Árbitro: Martínez Munuera (colegio valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Fontas; y a los visitantes André Gomes.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio de Balaídos ante 21.338 espectadores.




















