El presidente de la Federación Galega de Fútbol, institución impulsora del torneo, cree que se acabarán solucionando los problemas de seguridad que amenazaban con la suspensión del cuadrangular que está previsto que disputen vigueses, coruñeses y los equipos locales Nacional y Peñarol entre los días 21 y 23. Recordemos que el Ministerio del Interior del país charrúa se había negado a que la Policía estuviese en el interior del estadio. Nacional y Peñarol, tras esta decisión, meditan retirarse del torneo. Louzán, sin embargo, espera que se encuentre una solución y el Celta, de hecho, tiene previsto partir hacia Sudamérica este mismo lunes.
«Nunca fue fácil esta gestión de llevar a dos equipos a 12.000 kilómetros de distancia. Creí que ya teníamos todo vivido con este tema pero siempre queda algo», explicó este sábado en Barreiro el presidente de la Federación Galega, que también narró como se desarrollaron los acontecimientos. «A las cuatro y cinco de la mañana me llega un correo que me dice que en principio se suspende la celebración del torneo por las diferencias que está habiendo sobre que la seguridad del estado no puede entrar dentro de los estadios. Y cuando hay un clásico de esta envergadura, no sólo por los equipos gallegos, que también, sino mayoritariamente por los equipos uruguayos, hay mucha violencia. Hay un enfrentamiento entre el propio gobierno y la asociación nacional de fútbol. De hecho, el inicio de la liga uruguaya que estaba previsto para el 6 de agosto se encuentra en el aire».
No obstante, se mostró optimista. «Acabo de hablar hace unos minutos con Tenfield, que es la productora de televisión que organiza el evento con nosotros y la Liga, y creemos que se va a solucionar», dijo y considera que la amenaza de suspensión ha sido una medida de presión de la propia productora: «Supongo que anunciaría que se cancelaba como medida de presión, lo hacen a veces. Cuando me llaman y me dejan casi sin margen de maniobra, empezamos a trabajar. Y nada tiene que ver con el Celta, el Deportivo, la Liga ni nosotros».
Louzán reiteró que es optimista. «En este tramo final nos sorprende que haya sucedido esto pero que todo valga por este final feliz que esperamos tener. Todo hace indicar que el lunes Celta y Deportivo se van a desplazar a Uruguay. Hay muchos países que van a ver estos partidos, hay varias cadenas de televisión que están implicadas en este proyecto y no podía fallar», señaló y recordó que «hemos hecho bastante presión durante todo el día, diciéndoles que se estaban jugando la imagen de todo un país. El fútbol allí es una cuestión casi de estado. En este momento está en vías de solución este tema y esperemos que los dos vuelos salgan el lunes sin ningún tipo de problema».
El presidente de la Federación se muestra convencido de que «va a haber policía hasta el mismo estadio y dentro probablemente en el momento de entrega de trofeos». Y considera que este problema «viene coleando desde meses atrás y quieren con esta situación resolver otras. Éste es un evento internacional y tenemos una comunidad gallega allí que está pendiente y nos lleva preguntando todo el día qué sucede».
Por último, declaró que «los dos equipos, Celta y Deportivo, piensan en jugar. Y no va a haber cambio salvo que nosotros o la Liga se lo comunicásemos, pero no va a ser así. Las gestiones van por muy buen camino y espero que todo se solucione».




















